Ignacio López Tarso en Colegio Civil

De WikiNoticias UANL

28 de enero de 2009

Ignacio López Tarso comentó sobre "Macario".

Cómo olvidar la imagen de Ignacio López Tarso como Macario, en compañía de la muerte, personificada por Enrique Lucero, en las profundidades de las grutas de Cacahuamilpa, fotografiados por la lente de Figueroa.

El personaje de Macario, desde los cuentos populares hasta la versión de Bruno Traven, adaptada al cine por Roberto Gavaldón en 1959, se mantiene vivo en el imaginario colectivo de México, con López Tarso como su imagen indiscutible.

Para el primer actor es siempre un gusto interpretar a Macario, por lo que ha emprendido esta nueva aventura de presentarlo en teatro, en una adaptación realizada por su hijo, Juan Ignacio López, así como por el director Eduardo Ruiz Aviñón.

De visita en Monterrey para presentar de nueva cuenta Macario, el ahijado de la muerte, en Colegio Civil Centro Cultural Universitario, Ignacio López Tarso comenta su gusto por esta historia, que cumple en este año el aniversario 50 de su filmación.

“Macario me deja muchísimos buenos recuerdos", en 1960 fue la exhibición y la participación como Mejor Película Extrajera (en los premios Óscar) y su carrera por todo el mundo.

A decir del primer actor, la adaptación teatral de Macario resulta acertada, ya que conserva toda la esencia del cuento de Traven, reducida en realidad a una hora, aunque podría durar más. En ella se narra la historia de un pobre campesino, cuya única ambición reside en poder comer él solo un pavo entero. Su esposa, consciente de sus sacrificios, consigue el ave y la cocina especialmente para él, sin embargo, será tentado a compartirlo, ya en el bosque, con Dios, con el Diablo y con la Muerte.

“Es una adaptación muy bien hecha, muy buena, que la hemos hecho en muy diferentes lugares, teatros, auditorios, y para muy diversos públicos. Un público universitario, en este caso, un público muy popular como en la Feria de San Juan del Río, o en la plaza pública de Aguascalientes, o para públicos muy jóvenes de estudiantes.

“La hemos paseado por muchos lugares, de modo que es un personaje que me gusta mucho, una historia que me gusta y una manera de comunicarme con el público a través de un texto extraordinario de Traven que está basado en un cuento popular mexicano, él no inventa a Macario, es un cuento de hace más de dos siglos que se cuenta de boca en boca sobre todo en provincia, en los pueblos. Es un personaje popular”.

Bruno Traven es uno de los seudónimos que usó un escritor de origen alemán, afincado en México, autor de numerosas historias llevadas al cine en México y Estados Unidos, que a pesar de estar alejado de las apariciones públicas cultivó amistades como las de Gabriel Figueroa, Frida Kahlo, Diego Rivera, Tina Modotti o David Alfaro Siqueiros.

En la adaptación cinematográfica de su Macario, Roberto Gavaldón echó mano de la fotografía de Figueroa y la actuación de la joven Pina Pellicer como la esposa de Macario, actriz de quien López Tarso mencionó tener muy buenas memorias:

“A Pina la quería mucho, era una actriz muy sensible, muy guapa, chiquita, muy menudita, muy frágil, pero muy linda, muy inteligente, muy bella y era una estupenda actriz, muy buena compañera de trabajo, hice con ella este Macario, que la disfruté mucho, luego hicimos otra película con el mismo director, Roberto Gavaldón, que se llamó Días de otoño, que también es un cuento de Traven”.

LEJOS DEL RETIRO

Cuestionado por una probable “jubilación” de su trabajo actoral, López Tarso indicó que, a sus más de ochenta años de edad, no piensa en retirarse.

“Quien no está a gusto con su trabajo, lo más pronto posible quiere jubilarse, descansar, gozar de su libertad absoluta, eso a mi no me atrae para nada. Yo no podría vivir a gusto sin algún compromiso de trabajo en el teatro, en la televisión o en el cine”.

Precisamente esa actividad tiene a López Tarso con presencia en múltiples ámbitos. En mayo de 2008 estrenó la obra Doce hombres en pugna, que ya ha visitado Monterrey con gran éxito y comenzaría su segunda temporada el 6 de febrero de 2009, con algunos cambios de reparto.

El actor comentó que también estaba esperando que iniciara la tercera serie del programa de televisión El Pantera, además de que participó en un episodio de la telenovela Mañana es para siempre.

Al respecto de la televisión, López Tarso abogó por el regreso de las telenovelas históricas, como las memorables El vuelo del águila, Senda de gloria y La antorcha encendida.

“Me gusta mucho la televisión, me gustan las telenovelas históricas como las que organizaba Ernesto Alonso, Senda de gloria que fue la última que hice, y me encantó hacerla; duramos dos años filmando con locaciones en los llanos de Apan, Hidalgo, con participación a veces de dos mil o tres mil extras a caballo, a pie, vestidos del ejército o revolucionarios, todos con armas auténticas de la época, ametralladoras, cañones”.

El primer actor indicó que el Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución Mexicana podrían ser buenos pretextos para volver a hacer telenovelas históricas, aunque las grandes empresas pendientes son la época de la Conquista y el México contemporáneo posterior a Lázaro Cárdenas.

“De los nuevos productores no he oído que alguien hable de una telenovela histórica. Yo creo que la empresa debe procurar hacer ese tipo de historias, ya que no hay ninguna empresa en el mundo que tenga 150 años filmados de la historia de su país. Nosotros lo tenemos, Televisa tiene 150 años de la historia de México ya filmada, desde la Independencia hasta Lázaro Cárdenas y la expropiación petrolera.

“La empresa debe seguir con ese estilo de televisión, porque está bien hecha, bien cuidada, divierte y educa, alimenta a los estudiantes con datos y con fechas y refresca los hechos históricos”.

López Tarso indicó que los personajes que le tocó interpretar en estas historias fueron ficticios, como el general Álvarez de Senda de Gloria. Sin embargo, algunas personas ancianas de las haciendas donde se filmó la telenovela juraron haberlo conocido.

INTERESANTE, LA CARTELERA

Respecto al teatro, López Tarso se refirió que a pesar de la crisis económica la gente ha mantenido el interés por asistir a las funciones, prueba de ello es el éxito obtenido con Doce hombres en pugna o Macario, el ahijado de la muerte.

“Yo reviso la cartelera y es muy interesante, hay muy buenas cosas, y hay a veces teatro que el texto no es muy cuidado, no es un texto intelectual, de mensaje, ni de gran contenido social, o político o de belleza, hay veces que no, pero de todos modos está muy bien hecho. Hay muy buenos actores en México, de todo tipo, y la cartelera es interesante, y las obras duran mucho tiempo a veces, tienen éxito”.

En cuanto al cine mexicano reciente, apoyó el trabajo realizado por Gael García Bernal y Diego Luna.

“Están trabajando mucho y han tenido mucho éxito. Y tu mamá también, El crimen del padre Amaro, todas esas películas han sido buenísimas y le han dado la vuelta al mundo, han ganado premios en festivales”.

Por otro lado, destacó que es cuestión de tiempo para que logren la trascendencia, que tengan la oportunidad de actuar en un gran papel que los deje marcados en la historia del cine nacional, como fue en su caso con Macario o su participación en las cintas El hombre de papel o El gallo de oro. “Los grandes actores se hacen a base de grandes personajes”, destacó.

Finalmente López Tarso menciona que no se permite a si mismo soñar, sino vivir en la realidad:

“Yo no sueño, sueño muy pocas veces, me gusta más la realidad. Y por tanto no tengo ningún sueño incumplido, mis deseos de hacer algo no han sido sueños, sino realidad absoluta. Sigo sin soñar, y sí quiero hacer muchas cosas más”.

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