Hospital Veterinario de Pequeñas Especies, atención y cuidado de las mascotas

De WikiNoticias UANL

6 de julio de 2009

Una de los edificios de la Clínica se encuentra en la Unidad Mederos, al sur de Monterrey, N.L.

El Hospital Veterinario de Pequeñas Especies atiende principalmente a perros, gatos, roedores y en ocasiones aves. Los problemas más comunes van desde la gastroenteritis, padecimientos de la piel como los ácaros, los parásitos, moquillo, parvovirus, pulgas, garrapatas, alergias, enfermedades virales -sobre todo en la época de frío- hasta el cáncer que debe ser tratado con quimioterapia.

El hospital, atendido por expertos de la FMVZ, cuenta con un área de estética para la limpieza y corte de pelo del paciente; comedor, área de consultorios donde se reciben a los propietarios con sus mascotas; rayos x, quirófano, laboratorio donde se realizan los diferentes estudios; un cuarto de aislamiento para evitar que los animales con enfermedades contagiosas infecten a los otros; y un área de pensión, en la que se hospedan las mascotas mientras sus dueños salen de viaje.

Actualmente son tres las doctoras encargadas de cubrir las diferentes necesidades de la clínica. La doctora Rubí Fuentes -recién graduada de la Facultad de Medicina Veterinaria- se encarga del área de estética y pensión. Entre sus funciones se encuentran los cortes de pelo, el baño de los pacientes, la limpieza de oídos, el corte de uñas, así como el atender a aquellas mascotas que deben permanecer en la clínica mientras sus propietarios no están en la ciudad.

Debido a esto, incluso en domingo, aunque no está abierto al público, hay médicos que se presentan para atender a los pacientes. La doctora Fuentes menciona que por las noches, los vigilantes del área procuran la seguridad de las mascotas. Para esto se les prepara antes de que el personal salga de la clínica; reciben alimento, son paseados, se juega con ellos y reciben su medicamento, si lo requieren.

Por otro lado, las doctoras encargadas del área clínica, los consultorios y las cirugías son Carmen Cuevas Gil y Verónica González Vallejo — ambas egresadas de Medicina Veterinaria de la UANL en 2005 y 1999 respectivamente.

Cuevas Gil — quien se graduó en el 2005 — actualmente estudia la Maestría en Ciencia Animal, al mismo tiempo que atiende la clínica. Ella nos platica que esta carrera requiere más que el simple gusto o atracción hacia los animales, ya que se trata de medicina combinada con la práctica veterinaria. Se requiere fortaleza para actuar con un paciente que necesita cirugía o una curación.

La doctora ilustra su comentario al referirse a las ortopedias, en las que se manejan técnicas de raspado del tejido óseo para acomodar los huesos; éstas resultan agresivas a primera vista, pero son clave para la salud del paciente. “Se ve agresivo, pero es necesario”, asegura la doctora.

Al principio, muchos alumnos tienen el concepto de que se van a dedicar a cuidar a las mascotas, a pasearlas y a alimentarlas. Sin embargo se tiene que aprender mucho más sobre éstas para procurar su bienestar. Se debe conocer su fisiología, anatomía, padecimientos, patologías y formas de curarlos. Al enfrentar esta realidad muchos alumnos desertan.

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