Hablar con todo, menos con la palabra

De WikiNoticias UANL

12 de agosto de 2009

Como parte del proyecto pedagógico Aula Teatro, actrices y directora recién egresadas de Artes Escénicas interpretaron el clásico de Williams Tennessee Lo que no se dice, un juego entre el hablar o callar para siempre.

¿Cómo hablar sobre lo que no se dice?, ¿y si al buen entendedor pocas palabras?, bueno pero entonces ¿qué gestos?, ¿decir las cosas entrelíneas? En fin, se diga, o no, no cabe duda que son dilemas de algo muy cotidiano en las relaciones sociales atemporales.

A estos avatares se enfrentaron tres jóvenes recién egresadas de la licenciatura en arte teatral de la Facultad de Artes Escénicas quienes presentaron la enigmática obra “Lo que no se dice”, en el Teatro Espacio Rogelio Villarreal Elizondo.

La obra Something unspoken (1958) Lo que no se dice, es original del dramaturgo estadounidense Tennessee Williams que previamente ha sido adaptada por el proyecto pedagógico Aula Teatro y, en esta ocasión, dirigida por Pamela Leal.

En la obra Tania Aguilera, quien encarna el papel de Cornelia Scott, y Lorena Reynoso, quien interpreta a la asistente Grace Lancaster, interiorizaron en la profundidad de la psique de los personajes con tal de asestar ese golpe emocional con el que el público se identificaría.

La obra escrita a fines de los cincuenta, pero contextualizada históricamente en los años cuarenta por las jóvenes artistas, trata de las relaciones de convivencia y de la carga social del status quo, entre una dama de la alta sociedad y su asistente.

Es por eso que en el argumento de la obra aparecen, y no, cosas que no se dicen pero que siempre existen y que encontramos en las relaciones interpersonales. Ahí donde la línea, entre lo que se dice y lo que no, es magra.

“Es una obra que no pasa de moda porque todo el público se puede sentir identificado con eso. En alguna relación o con alguna persona alguien se puede preguntar si decir o no decir las cosas, hablar o callar para siempre. Esa es la pregunta que se lleva el público.”, opinó Pamela.

Piensa que aquello no dicho, es un factor tan humano como el miedo a la soledad, la autodependencia, la búsqueda de un status social mayor, u otros factores muy generales pero que existen en todas sociedades de distintas formas.

“Fue padre el buscar entre líneas. Tratar de darle un aire de misterio para que la gente esté interesada en eso que no se dice, y no decirlo. Lo difícil fue que Grace es una persona con modales muy ligeros, muy suaves, movimientos muy femeninos, que es algo que no tengo mucho”, aceptó Reynoso.

Sin embargo considera que en el libreto todo lleva un juego. Y dentro del juego de lo que no se dice interviene de lleno todo el cuerpo, hablar con todo menos con la palabra.

“Es buscar mucho algo que tienes que proyectar sin decirlo, hablar con las manos o hasta el cabello pero no decir las cosas que no se deben decir. Si se dan señales, el público saben de qué hablan pero no lo dicen.”, dijo.

Por su parte Tania Aguilera, reflexionando acerca del papel de Miss Scott, arguye que mucha gente debe sentirse identificada porque este “unspokensismo”, por decirlo así, se da en todas las relaciones interpersonales.

“Siempre hay algo que te guardas y que no le dices a tu pareja, a tu mamá, a tus hermanos, a quien sea.”, interviene Lorena, “es este juego de ‘chin!, ¿y si sí le dijera? ¿cómo reaccionaría o qué tanto cambiaría una relación?”.

Y si, completa Tania, “es también dónde queda la confianza o hasta dónde llega la confianza para poder decirle o poder callarte”.

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