Fiesta de arte y tradición en la Hacienda San Pedro

De WikiNoticias UANL

5 de julio de 2007

Diversos personajes del Estado fueron reconocidos en el evento.

La Hacienda San Pedro es un cónclave de generaciones que regresan cada año para ser parte de la fiesta de la cultura regional. Así fue esta décimo séptima edición del encuentro que convierten a la centenaria hacienda en un sitio de danzas tradicionales, cantos diversos, platillos típicos, juegos y evocación.

De Zuazua, Marín, San Nicolás, Monterrey, Ciénega de Flores, Parás y otras muchas regiones de Nuevo León llegaron los vecinos, desafiando días inclementes que ya se han hecho igualmente tradicionales por los días del festejo, para presenciar las manifestaciones de culturas auténticamente populares.

“Que bueno que un inmueble del municipio quedó en manos de la Universidad y que se haga un uso distinguido de él para favorecer la cultura, las tradiciones y la historia”, expresó el alcalde de Zuazua Roberto Montemayor Gutiérrez al realizar la declaratoria inaugural de los festejos junto al secretario de Extensión y Cultura de la UANL Rogelio Villarreal Elizondo y la directora del espacio Dinorha Zapata Vázquez.

RECONOCEN PERSONAJES POPULARES

En la apertura de las fiestas, la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), por medio del Centro de Información de Historia Regional (CIHR-UANL), distinguió las destacadas aportaciones de los personajes de la cultura popular.

Por todo el estado existen hombres y mujeres que por distintas que sean sus labores, ya tejiendo trenzas de palmito, elaborando pan, preservando la música regional o por su altruismo, tienen un común denominador: su discreta pero significativa aportación a la vida cultural de sus municipios.

Villarreal Elizondo dijo que la Máxima Casa de Estudios, a través de la entrega de estos reconocimientos, cumple uno de sus objetivos principales como es promover y difundir la cultura.

“Las universidades deben defender y tener como base un sentido humanista, y ser humanista no es otra cosa y tan importante a la vez, que servir al ser humano, entonces la Universidad reconoce a personajes que se han distinguido, independientemente de sus labores, por ese sentido humanista”.

Por ser mujeres de mucha chispa y vida, ampliamente conocidas en sus municipios de Abasolo y Marín, fueron reconocidas Paula Candela González y Carolina Montemayor Paéz, respectivamente.

De Villaldama, N. L., lo fueron María Emilia González Cobos, como tejedora de trenzas de palmito y José Margarito Solís restaurador de casas antiguas; Francisco Peña Ayala por sus 70 años de labor al frente de la panadería Peña, lugar de tradición en la región y de Zuazua, N. L., el entrañable vecino don Miguel Ángel González García.

El exalcalde don Eligio Martínez destacó que don Miguel con gran tesón labró la tierra, abrió una herrería, emigró a Estados Unidos, regresó para dedicarse a la carpintería y después establecer una tienda de abarrotes.

El entonces alcalde, Roberto Montemayor reconoció que de él aprendió que la política debe estar al servicio de los ciudadanos.

“Este reconocimiento que se me está haciendo a mi –dijo don Miguel en sencillas palabras–, nunca pensé que se me iba a hacer, nunca tuve la idea de que se tendría que reconocerme, agradecido estoy de esto que me está sucediendo a mí, no lo merezco”. Estuvieron presentes en el acto sus hijos Margarita, Blanca y Miguel Ángel González Quiroga.

En Ciénega de Flores, N. L., la familia Quiroga ha hecho del machacado un platillo típico no solo del estado sino de la región noreste. Por ello, la familia creadora de la empresa Tía Lencha a través de Rogelio, Mayela y María de los Ángeles recibieron el reconocimiento de la Máxima Casa de Estudios por preservar la cultura gastronómica.

“Hace un año que no está entre nosotros nuestro padre, pero sigue estando en Ciénega de Flores su corazón y su esperanza de que siga creciendo el municipio”.

Por conservar la tradición de la quema de judas en la colonia Obrerista durante 62 años, fue distinguido Alfredo Haros Romero.

“Antes en Monterrey éramos muy religiosos, se celebraba el jueves, viernes y sábado santo y el vecino que se portaba mal se simbolizaba su quema a través de un judas pero en 1967 evolucionó hasta meternos a la cuestión política”, explicó.

Desde entonces se han quemado presidentes como Carlos Salinas, alcaldes, diputados, funcionarios públicos como el “Negro” Durazo, con el fin de despertar la conciencia popular sobre la corrupción, la violencia.

Felipe Moreno, mejor conocido como “Jelipe” recibió el diploma por 43 años como animador de los Sultanes de Monterrey. Con 67 años de edad, quien trabajó 37 años en Tránsito de Monterrey rememoró sus inicios como porrista en 1964 en la calzada Victoria apoyando al equipo con todo el corazón en las buenas y en las malas.

“El estadio Cuauhtémoc me vio nacer y el estadio de Béisbol Monterrey me va a ver morir”, dijo emocionado.

Antes de partir a Durango tras la novena regiomontana, lanzó su porra compuesta en base al corrido de Monterrey: “Desde el cerro de La Silla se divisan los Sultanes cuando empiezan a batear y por eso la porra grita arriba los Sultanes si señor, arriba Monterrey”.

El popular conductor de televisión Jesús Soltero fue distinguido por su labor en la promoción de la música regional, “este reconocimiento lo voy a guardar con todo mi corazón por ser tan importante, es para todos ustedes gente valiosa de Nuevo León”.

También José Alberto Elizondo Villarreal por su labor a favor de la música regional en el municipio de El Carmen, N. L. “Quiero agradecer a todos los que hacen posible esto, a la UANL, al alcalde Félix Garza, a mi familia y a toda la gente”, expresó el músico.

El cronista deportivo Ángel Robles Cárdenas por su trayectoria en el periodismo regiomontano, y sus más de tres décadas dedicadas a la reseña del deporte, la cultura y las más consolidadas costumbres de Nuevo León.

Tras la ceremonia, hubo desfile de trajes típicos del Valle de las Salinas, cuyo concurso se efectuó la tarde siguiente y previamente se presentó el libro Y las palmas hablaron de Raúl Martínez Villarreal.

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