Facultad de Ciencias de la Tierra observa y previene riesgos sismológicos

De WikiNoticias UANL

3 de febrero de 2006

La Facultad de Ciencias de la Tierra cuenta con la primera estación sismológica digital permanente en el Noreste de México.

Linares, N. L.- En la Facultad de Ciencias de la Tierra (FCT-UANL), elegida como un observatorio sismológico, opera gracias a la colaboración con el Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la primera estación sismológica digital permanente en el Noreste de México que forma parte de la Red Sismológica Nacional.

“Corresponde a la primera estación de la nueva generación de observatorios sismológicos en tiempo real y vía satélite que serán instalados en todo el territorio nacional para dar una cobertura a la actividad sísmica en el país”, dijo el entonces director de la Facultad de Ciencias de la Tierra, Héctor de León Gómez, durante la apertura de la estación LIIG.

El acto inaugural, realizado el 2 de febrero de 2006 en la Ex-hacienda de Guadalupe, fue presidida por el entonces rector de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), José Antonio González Treviño, y el director del Instituto de Geofísica de la UNAM, José Francisco Valdés Galicia, representante del entonces rector de la UNAM, Juan Ramón de la Fuente; el entonces alcalde Fernando Adame Doria, y el entonces director de Protección Civil del Estado, Jorge Camacho Rincón.

El monitoreo sismológico ofrecería la información oportuna sobre la ocurrencia de los sismos en el territorio nacional y, a su vez, permitiría determinar su magnitud y localización epicentral. De esta manera se mejoraría la capacidad de evaluación y prevención de riesgos sísmicos en un área hasta entonces no explorada por alguna estación sismológica digital en una región con interés geológico-petrolero.

Si bien la actividad sísmica reportada hasta la fecha es de baja magnitud, la estación Linares ayudaría a lo mucho que faltaba por hacer para entender el comportamiento sísmico tectónico de la región y representaba el primer paso para comprender el entorno geológico y geofísico y contestar preguntas como la existencia de fallas activas en la región o el riesgo sísmico esperado en la zona metropolitana de Monterrey y centros urbanos del estado.

Personal investigador del área de Geofísica de la facultad, responsable de operar la estación, realizaban con homólogos del Instituto de Geofísica de la UNAM, estudios para tratar de dar respuesta a estas preguntas.

“Hay algunos temblores de magnitud pequeña en la zona de Linares y hay una zona activa en el norte del país”, advirtió Valdés Galicia. “Para prevenir los sismos necesitamos conocer el fenómeno de la mejor manera posible”.

Se ha seleccionado a la Facultad de Ciencias de la Tierra como un observatorio sismológico considerando su ubicación geográfica estratégica y sus características geológicas, las cuales permiten realizar otro tipo de estudios especializados sobre el interior de la tierra y la constitución de las rocas presentes en esa porción del país, además de permitir la elaboración del atlas de riesgo geológico y la sismicidad inducida en las presas de abastecimiento de agua potable para Monterrey en Cerro Prieto, El Cuchillo y La Boca.

El equipo consiste en un sismómetro de banda ancha STS-2 dentro de caja y acelerógrafo del tipo FBA-23, así como un sismógrafo Quanterra. Cuenta además con equipo de comunicación y periférica.

El entonces rector José Antonio González Treviño afirmó que en la estación se invirtieron 90,000 dólares proporcionados por el Instituto de Geofísica de la UNAM y representaba una oportunidad sin precedentes en el Noreste de México para capacitar y educar estudiantes de Ciencias de la Tierra en los métodos y las tecnologías avanzadas de la Sismología Moderna.

Además de la UNAM y la UANL, participan en la estación la Secretaría de Gobernación, a través del Centro Nacional de Prevención de Desastres.

Herramientas personales