Exploran la vida de una minoría desconocida

De WikiNoticias UANL

21 de mayo de 2008

¡¿Quién te entiende?!, es el título de una de las puestas en escena más conmovedora que cualquier persona pudiera presenciar.

¡¿Quién te entiende?!, es el título de una de las puestas en escena más conmovedora que cualquier persona pudiera presenciar.

Presentada el 18 de mayo de 2008 en la abarrotada Aula Magna del Colegio Civil Centro Cultural Universitario, la obra basada en testimonios reales refiere a tres sordos nacidos dentro de familias oyentes del Distrito Federal quienes han tenido maneras diferentes de enfrentar el mismo problema.

La dirección de la puesta en escena está a cargo de Alberto Lomnitz, director de la compañía Seña y Verbo, primera y única sociedad de teatro de sordos en Latinoamérica; actúan la oyente Haydée Boetto, Roberto de Loera y Lucila Olalde, los dos sordos; la música original es del compositor Eugenio Toussaint y la escenografía y vestuario de Edyta Rzewuska.

Con un toque de teatro narrativo bilingüe, es decir, en lenguaje mexicano de señas y castellano hablado, así como el gestual y corporal, un grupo de tres amigos, dos de ellos sordomudos y otro oyente, pasan la noche contando historias acerca de otros tres amigos que van en camino para su reunión semanal.

Los sorprendentes relatos, algunos graciosos, otros conmovedores, sumergieron al público en la cultura de una minoría desconocida por la mayor parte de las personas.

Federico y Blanca batallaron desde niños para que sus padres los aceptaran tal y como eran; Federico, presionado para comunicarse hablando como los demás, trata de hablar con el titubeante español que conoce dando lugar a desfases de la realidad contadas de manera lúdica, hasta que se encuentra con otros dos sordos que le enseñan el lenguaje de señas que le permite ubicarse completamente.

El más triste de los casos es el de Blanca, llevada por sus padres con una gran cantidad de especialistas y charlatanes creyendo en principio que estaba enferma; condenada a no tener idioma alguno, ignorante hasta de que tiene un nombre, logra por fin ser enviada a una escuela especial en donde la convierten en bilingüe y logra una vida normal al extremo de convertirse en amorosa madre.

La familia de oyentes de Omar, comprensiva lo acepta como es, e incluso, aprende las señas para comunicarse con él. A pesar de contar con el apoyo de sus padres, Omar vivió el trauma de un secuestro etapa que le causó un gran bache emocional y truncó su aprendizaje.

Una escenografía con aroma de hogar compuesto por antecomedor, refrigerador, par de sillas, dos bancos, cafetera y garrafón de agua, adentró a los presentes en la vida de los tres personajes de la obra.

Las mímicas y algunas de las señas que los actores realizaban sobre el escenario, en momentos arrancaron sonrisas e incluso carcajadas del público que visiblemente disfrutó del espectáculo. Los reflectores y la música de fondo jugaron un papel importante durante las escenas que a lo largo de la obra transportaron a los espectadores al lugar y al momento que los actores representaban.

A través de este inusual espectáculo muchos de los asistentes pudieron darse cuenta lo difícil que puede resultar el mundo de los oyentes para las personas que sufren de este problema.

Este grupo de amigos logró involucrar profundamente al público en la vida de un sordomudo, los obstáculos que se le presentan y los apoyos que le ayudan a seguir adelante y superarse para desarrollarse en un mundo de oyentes donde siempre reciben la misma respuesta a sus preguntas a través de una seña: “espérame tantito”.

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