Experimentan prometedor mecanismo para proteger contra la infección por el VIH

De WikiNoticias UANL

31 de agosto de 2005

La Universidad Autónoma de Nuevo León y la Universidad de Texas trabajan unidas.

Investigadores de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) en colaboración con colegas de la Universidad de Texas en Austin comprobaron que nanopartículas de plata desactivan el virus del SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida) al bloquear una de las principales entradas por las que el VIH (Virus de la Immunodeficiencia Humana) ataca a las células del sistema inmunológico.

Este tipo de descubrimientos acercan cada vez más a la ciencia a un microbicida para combatir la pandemia que en su mayoría es transmitida por vía sexual.

Estos primeros resultados obtenidos del efecto de las nanopartículas sobre el VIH/SIDA es producto de un trabajo multidisciplinario e interinstitucional en el que colaboraron el reconocido físico mexicano Miguel José Yacamán de la Universidad de Texas en Austin (UTA) y por la máxima casa de estudios los doctores Humberto Lara de la Facultad de Ciencias Biológicas y Eduardo Gerardo Pérez-Tijerina de la Facultad de Ciencias Físico-Matemáticas.

“Estamos mostrando que las nanopartículas interaccionan con el virus del SIDA y lo desactivan, eso se probó aquí en los laboratorios de la UANL con partículas producidas en la Universidad de Texas”, afirmó el Dr. Yacamán.

“Como científicos estamos siendo sumamente cautos, pero reconocemos que es algo muy importante que abre nuevas avenidas de investigación en la lucha contra el SIDA”, agregó.

Este trabajo está motivado ante el avance de esta enfermedad en naciones de África, India, China y Estados Unidos, “la retransmisión ha vuelto a ser muy amplia –explica el Dr. Lara–, pero se está dando principalmente en mujeres”.

Más de la mitad de las nuevas infecciones a nivel mundial han ocurrido entre las mujeres. Hasta agosto de 2005, según el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA), representaban 43 por ciento de los 33 millones de adultos infectados por el VIH, en comparación con 25 por ciento en 1992.

“Esta enfermedad está avanzando de manera escandalosa entre las mujeres –agrega por su parte Yacamán– y yo creo que es el momento en que la producción debe tomar otro camino”.

La idea de interactuar nanopartículas de plata con el virus del VIH surgió, por una parte, del trabajo de más de treinta años que había realizado el Dr. Yacamán con ellas, fue su tema de tesis en 1970, hasta llegar a aplicaciones motivadas por las propiedades antibactericidas de la plata.

Por otro, de la experiencia de Lara en el manejo del virus, en Israel, por ejemplo, trabajó la manera de filtrar leche materna en mujeres con SIDA para que pudieran amamantar a sus hijos; aunado al trabajo que sobre este tema había realizado el grupo de la Facultad de Ciencias Biológicas, bajo la dirección de la doctora Cristina Rodríguez.

“Este es un equipo que muestra la importancia de trabajar desde diferentes disciplinas”, afirmó el investigador de la Universidad de Texas.

En el laboratorio que Biología posee específicamente para trabajar con el virus se había hecho interactuar sustancias como drogas o antirretrovirales y otros tipos de compuestos contra el virus del VIH.

“Utilizamos esa tecnología y conocimientos para interactuarlo con las nanopartículas de plata y básicamente vimos en microscopía electrónica que las partículas se pegan en una forma matemática en el virus.

“El lugar por donde entra por lo general el virus es por un leucocito, nosotros trabajamos sobre este tipo de leucocitos y vimos que ya una vez empatado con las nanopartículas queda desactivado y ya no puede entrar a las células”, afirmó Lara.

Yacamán subrayó que las partículas atacan las zonas donde el virus infecta y las destruye, “las partículas se pegan y desactivan al virus y por lo tanto éste ya no puede atacar las células”.

Estos primeros resultados acababan de ser publicados en una revista científica en formato PDF de manera provisional después del análisis exhaustivo y la revisión que permitió afinar los datos.

“Este artículo ha causado sensación en Estados Unidos, se ha convertido en uno de los artículos más accesados de la revista, eso nos da un parámetro para medir lo que estamos haciendo”, afirmó Yacamán.

En un segundo artículo demostraron también que las nanoparticulas destruían bacterias altamente patógenas, por lo que poseen grandes posibilidades de ayudar a la salud.

El producto que se pensaba desarrollar de esta operación es una crema vaginal que pudiera invalidar el virus o en su caso un dispositivo intrauterino que contuviera las nanopartículas que fuera desinfectante y pudiera atacarlo.

“Esa es la meta a largo plazo, hay que hacer más investigación y pruebas clínicas, pero a esto nos conduciría, estamos hablando de diez años mínimo, no lo sabemos exactamente, lo que sabemos es que vamos a empezar ahora con la intención de crear un producto”.

MUJERES: GRANDES AFECTADAS

Humberto Lara comentó que básicamente cuando se habla de SIDA inmediatamente se piensa en los homosexuales como el segmento más castigado por la enfermedad, “pero esto es erróneo –aclara–, la actualidad nos indica que las mujeres son las grandes afectadas”.

“La mujer está muy desprotegida porque en muchas partes del mundo no se puede obligar al hombre a utilizar condón por el tipo de cultura, en África un gran porcentaje de la población está infectada”.

La primera cuestión de salud pública es evitarlo y después viene el problema del control de la enfermedad y, en ese sentido, existe una razonable expectativa, “lo que no hay aún –advierte Yacamán–, es la posibilidad de curar masivamente a las personas, el problema es que la infección está subiendo, si se ven los números desgraciadamente hay más mujeres infectadas que hombres”.

Por eso la idea del microbicida que se presente en forma de crema o gel, que pueda aplicarse en la vagina para ayudar a aumentar los niveles de protección de mujeres que son forzadas a tener relaciones sexuales sin preservativos.

“La idea es desactivar al virus y la idea es lograrlo mediante un microbicida, estadísticamente está comprobado que, aunque actúe en porcentajes mínimos, salvaría millones de vidas”.

Mientras no se conozca una cura para el VIH/SIDA el desarrollo de microbicidas es recurso potencialmente válido para prevenir la infección.

“Se han encontrado algunos antirretrovirales que sirven pero al final de cuentas el virus muta, por eso las vacunas aún no son completamente efectivas, entonces la idea es mejorar la cuestión preventiva, por un lado está el condón y por el otro el microbicida que salvarían millones de vidas”, señaló.

CONTINÚAN INVESTIGACIÓN

El trabajo continuaría como hasta entonces con la cooperación del Consejo de Ciencia y Tecnología del Estado de Nuevo León, que dirigía entonces Luis Eugenio Todd Pérez, del grupo de la Facultad de Ciencias Biológicas, bajo la dirección de Cristina Rodríguez, a través de Humberto Lara y de la Facultad de Ciencias Físico-Matemáticas (FCFM) por medio de Eduardo Gerardo Pérez Tijerina.

Además es de resaltar que participaban en esta investigación estudiantes de doctorado del doctor Yacamán, uno de ellos egresado de la Facultad de Físico- Matemáticas de la UANL, José Morones.

En el Laboratorio de Nanociencias y Nanotecnología de la FCFM-UANL, entonces próximo a inaugurar, se continuaría desarrollando esta línea de investigación con otros virus y bacterias, en colaboración con la Facultad de Ciencias Biológicas de la UANL y la Universidad de Texas.

“La idea de este laboratorio es producir nanopartículas de diferentes tamaños y características físicas en general y, en colaboración con el Dr. Lara, probar no sólo con el VIH sino con una amplia gama de bacterias y virus y optimizar cuáles son las composiciones, tamaño y elementos que se necesitan para cada una de las bacterias o virus”, explicó Pérez Tijerina.

Agregó que “esto nos abre un camino importante de exploración, empezaremos a producir y a caracterizar, ver la manera como interactúan y entender un poco más sobre el mecanismo físico esencial básico que es el que hace que se desactiven estas bacterias y virus.

“Esto –añadió Pérez Tijerina– abre esta línea de investigación multidisciplinaria en la Universidad y en Nuevo León, en toda esta región no hay un grupo que haga todo este tipo de trabajo”.

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