Estudia movimientos de suelo y sismicidad en el Noreste de México

De WikiNoticias UANL

2 de noviembre de 2005

Dr. Juan Carlos Montalvo Arrieta

El investigador Juan Carlos Montalvo Arrieta y Yaneth Quintanilla López realiza estudios sobre el movimiento del suelo y sismicidad en el Noreste de México, así como la Microzonación de la región de Linares, basada en geología y velocidad de propagación de ondas sísmicas.

“Microzonación es un término que se utiliza para determinar cómo es la variación de algún parámetro, ya sea el espesor de las capas, si son suelos muy duros o muy suaves, una región donde se pueda acumular mucho agua. Significa caracterizar regiones a partir de algún parámetro para saber cuál es su presencia” explica.

Con este estudio se puede determinar cuáles son las zonas de mayor riesgo de inundación, en donde se pueden realizar construcciones para que las estructuras resistan el peso, zonas de laderas, entre otras.

“Nosotros estuvimos participando en ese caso (Torre del Sol, San Jerónimo), se hizo un estudio geológico-geofísico. La intención fue determinar las características geométricas que están generando el deslizamiento y el volumen de la masa que se está deslizando. Los estudios de microzonación tienen una importancia significativa para determinar cuáles son las zonas más propensas a deslizarse y determinar dónde no construir para que no sucedan casos como los que se han visto recientemente”.

Agrega que la finalidad de sus investigaciones es mitigar destrucción o daños por fenómenos naturales, debido a esto es de suma importancia la vinculación directa entre sus resultados con el gobierno.

“Si se hubieran hecho estudios a detalle (inundaciones en Juárez, N. L.), acerca de escenarios, podemos ayudar a mitigar ese tipo de problemas”.

A partir de los resultados obtenidos en este trabajo, el material se clasificó de acuerdo a códigos internacionales de construcción aplicados a la clasificación de suelos y rocas (según el código del Nacional Earthquake Hazard Reduction Program (NEHRP), de los EEUU). El trabajo fue aceptado para su publicación en la revista Geofísica Internacional.

SISMICIDAD EN EL NORESTE DE MÉXICO

Otra investigación en la que participó el doctor Montalvo junto a Iván Noé Galván Ramírez lleva el título de Predicción del movimiento del suelo y sismicidad en el Noreste de México.

En este trabajo se presentan resultados preliminares del análisis de la sismicidad regional y la caracterización del movimiento del suelo, para diferentes fuentes sismogénicas. La información será la base para determinar el potencial de riesgo sísmico en el NE de México.

“Mucho se ha hablado que esta es una región asísmica, sin embargo hemos encontrado que hay evidencias de actividad sísmica desde 1800, el único detalle es que en la región hace más de 40 años no tenemos un sismo que nos puede ayudar a cuantificar y determinar cuál es el origen y la localización de esos pequeños sismos”.

Agrega que el interés de conocer la actividad sísmica es estar preparados para saber cómo reaccionar en caso de que suceda una situación como esta.

“En la Facultad de Ciencias de la Tierra se va a instalar la primer estación digital sísmica en el noreste de México, (lo cual) nos ayudará a monitorear la actividad sísmica de esta región”.

De igual manera, el Dr. Montalvo enfatiza que es necesaria una vinculación directa con las autoridades, para que se vea la necesidad de hacer estudios de los fenómenos naturales que pueden afectar a la región.

“Para la región del noreste de México (así como) para el Sur de Estados Unidos, en especial Texas, hay algunas predicciones en donde se ha postulado que pueden ocurrir terremotos hasta de una magnitud de 7.5”, dijo el profesor-investigador de la UANL.

En este sentido, los trabajos que se realizan en la Facultad de Ciencias de la Tierra están orientados a determinar el potencial de daño y caracterizar cómo sería la respuesta de los diferentes daños geológicos, con la finalidad de que las estructuras sufran menos daños, según nos informa el investigador. De igual manera se pretende introducir, dentro de los códigos de construcción, los factores sísmicos para que las edificaciones sean resistentes a cualquier tipo de fenómeno.

“Lo primero que se debe hacer (para las construcciones actuales) son predicciones teóricas de movimientos probables que pueden ocurrir y a partir de saber cuáles serían, por ejemplo las aceleraciones máximas, podemos determinar cómo se comportaría un edificio en particular, a partir de eso, se pueden dar recomendaciones de reforzar ciertas partes de la estructura” agregó.

Antes de concluir comenta que uno de los objetivos finales es hablar con gobierno municipal y estatal, buscando un apoyo económico para continuar con la investigación y para obtener estaciones sísmicas que servirán para cuantificar este tipo de movimientos en la región.

Los resultados de este trabajo se encuentran en revisión en la revista Journal of Southamerican Earthscience.


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