Establecen centro de estudios sobre competencias en la Facultad de Ingeniería Civil

De WikiNoticias UANL

26 de noviembre de 2007

Las facultades de Filosofía y Letras e Ingeniería Civil darán vida a un centro consagrado a estudiar este modelo de formación universitaria útil para enfrentar y resolver problemas en los que otras alternativas han fracasado.

Las facultades de Ingeniería Civil (FIC) y Filosofía y Letras (FFYL) firmaron un convenio de colaboración que establece el Centro de Estudios e Investigación sobre Competencias (CEISC).

El centro estará coordinado por la doctora Magalys Ruiz Iglesias, del Ministerio de Cuba, quien ha trabajado afanosamente para que se comprenda una concepción diferente sobre el modelo educativo basado en las competencias como respuesta al problema teórico, práctico, metodológico y conceptual de la enseñanza.

El objetivo del CEISC será incentivar el estudio y la investigación sobre la alternativa de formación en competencias aplicada al sistema educativo y al sistema empresarial, promover debates, exponer diversos puntos de vista y generar nuevo conocimiento. Ofrecerá programas de desarrollo profesional efectivo como diplomados, cursos en línea, maestría y doctorado.

La maestría internacional sobre formación de competencias profesionales, que inició el 15 de septiembre, posee carácter profesionalizante y una duración de dos años, cuyo título será entregado por la Universidad Castilla-La Mancha.

Además de su modalidad en línea, habrá sesiones presenciales con el desarrollo de conferencias magistrales y paneles internacionales.

El comité directivo de la maestría está conformado por los directores de ambos planteles, además por los doctores Leonel Mertens, de la Organización Mundial del Trabajo; Miguel Ángel Zabalza, director de la Universidad Castilla-La Mancha (UCLM), y Carlos Monereo de la Universidad Autónoma de Barcelona.

Esta alternativa educativa, según la coordinadora académica del CIESC, flexibiliza la formación universitaria, la acerca al mundo real y permite al docente asumirse como colaborador y participante de un proyecto colectivo y no en un reproductor de conocimiento.

“Estamos convencidos de que entre las múltiples alternativas que existen las competencias son las que mejor permiten que el individuo pueda hacer algo con aquello que conoce”, expresa Ruiz Iglesias.

El modelo de competencias se ha cuestionado mucho, tiene seguidores y detractores, pero lo que nadie discute es el deseo de que los estudiantes sean competentes.

“Las competencias –agrega– tienen tantas categorías, tantas versiones, tantas propuestas, tantos puntos de vista que nadie puede decir este es el modelo que vamos a aplicar, eso exige que empecemos a buscar los consensos que más puedan contextualizarse a nuestra realidad.

“Necesitamos una concepción de competencia diferente, no extrapolada con la óptica de países europeos que no tienen la misma problemática de América Latina, sino una que brote de toda la riqueza que tenemos para que sea una plataforma común desde el Río Bravo hasta la Patagonia.”

Cualquier alternativa de competencia, venga de donde venga –expuso la experta–, debe tener cuatro elementos: primero capacidades, para que el profesional sepa pensar, comunicarse, emplear las herramientas tecnológicas, usar distintos lenguajes, interactuar y generar conocimiento; esto debe estar unido a los valores y actitudes; segundo, siempre debe partir de evidencias; tercero, contenidos modulares no sumados sino integrados y, cuarto, evaluación.

“Todo esto nos puede dar una unidad en el accionar que contribuya a salvar, sobre todo, a la arcilla fundamental de esta obra que son nuestros muchachos para que se eleven los índices de graduación.

“La escuela no es la varita mágica, pero si un factor siempre determinante, junto con la familia y la sociedad; en esta alternativa estamos a favor de una concepción más integral, diferente a la concepción de la formación cuasi profesional en la cual el graduado trabaja en cualquier cosa menos en la que se formó.”

Además del convenio se llevó a cabo en el auditorio Alfonso Rangel Guerra la presentación del libro La educación por competencias, algunas propuestas desde la teoría y la práctica en la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) que plantea los diversos aspectos implicados en esta alternativa de formación.

Cabe mencionar que cuando se avanzó en la definición de las finalidades del Programa de Formación General Universitaria y en el establecimiento de competencias sobre el que se centraría, se pospuso el diseño de los cursos y sus recursos didácticos.

Fue entonces que apareció la doctora Magalys Ruiz Iglesias, quien comenzó a asesorar a los comités de la Dirección de Estudios de Licenciatura en el diseño de los programas de las materias generales.

En ella, la UANL encontró una valiosa respuesta a la idea del proceso constructivo en la gestión del conocimiento y su relación con la alternativa de la formación por competencias.

Al acto asistieron por la Facultad de Ingeniería Civil los directores entrante y saliente Luis Manuel Aranda Maltés y Óscar José Moreira Flores, respectivamente, así como José Reséndiz Balderas, director de la Facultad de Filosofía y Letras.

Además, Rocío Huerta Cuervo, directora del Centro de Información e Investigación Educativa (CEFIE), José Daniel Bogoya Maldonado, director del Instituto Colombiano para el Fomento de la Educación Superior (ICFES), y Jorge Melo González, director general de Manufacturas Vimesa.

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