Escuela de Verano, reivindicando el espíritu humano

De WikiNoticias UANL

21 de agosto de 2009

Imagen del bello edificio Colegio Civil Universitario.

El tiempo pasa y desde hace más de 60 años en la Universidad Autónoma de Nuevo León, la Escuela de Verano progresa en todo sentidos, logrando una poderosa riqueza de acervo cultural, que sirve como patrimonio de generaciones.

El 22 de julio de 1946 nacen los primeros cursos de verano, a cargo de profesores de la que fuera la Universidad de Nuevo León, con el objetivo de proporcionar material didáctico e informativo sobre los avances de las distintas ramas del saber humano. Éstos fueron inaugurados por el entonces Departamento de Acción Social de la Universidad.

La Escuela de Verano tuvo como antecedente numerosos cursillos libres, a cargo de los mejores exponentes de la intelectualidad mexicana y española; por ejemplo: Alfonso Reyes, José Gaos, Juan David García Bacca, León Felipe, Justino Fernández, entre otros.

En su segunda anualidad (julio 21-agosto 22 de 1947), el Hospital Universitario "José Eleuterio González" y el Aula Magna "Fray Servando Teresa de Mier", del Colegio Civil, fueron escenarios importantes en el desarrollo de la Escuela de Verano. Además se incluyeron aulas destinadas a los cursos de Filosofía, Historia, Literatura y otros temas académicos.

La matrícula de ese año fue de 267 alumnos, en tanto que las exposiciones recibieron alrededor de 4 mil visitantes.

En junio de 1918, fue designado como director de la Escuela de Verano el profesor Francisco M. Zertuche, entonces catedrático de Literatura y jefe de la Biblioteca Universitaria, entusiasta impulsor de la tradición cultural veraniega.

Para 1949 se sumaron las embajadas de Francia, Canadá y Ecuador. En tanto que la inauguración, que hasta entonces se había hecho en el Aula Magna "Fray Servando Teresa de Mier", pasó a ser un acontecimiento nacional.

El 17 de julio se realizó una inauguración solmene que fue trasmitida a través del programa radiofónico La Hora Nacional. El rector de la Universidad de Nuevo León, Raúl Rangel Frías, señaló que no era simplemente "un miembro articulado a la cultura nacional", sino que trataba de "tomar un bien definido cuerpo social donde se aprovechen y definan los recursos espirituales del hombre mexicano".

Herramientas personales