Enseñar con recetas y dogmas favorece la crueldad de la incomprensión

De WikiNoticias UANL

24 de octubre de 2005

Al proponer estrategias que ayuden a la Universidad en su participación hacia la formación de la sociedad del conocimiento, advirtió en ese entonces, que la gestión por competencias y currículos fragmentados es incompetente. El sistema educativo debe aprender a gestionar un mundo cada vez más complejo en realidades cada vez más complejas.

Por José Luis Cisneros Arellano

Del 24 de agosto al 3 de septiembre la UANL recibió la visita del Dr. Raúl Domingo Motta, director del Instituto Internacional para el Pensamiento Complejo (IIPC), de la Cátedra Itinerante Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, por sus siglas en inglés) “Édgar Morin” (CIUEM) y profesor de Filosofía de la Universidad del Salvador en Buenos Aires, con el fin de proponer estrategias que ayuden a la Universidad en su participación hacia la formación de las condiciones que favorezcan una sociedad del conocimiento. Para ello se concretó el Programa de Fortalecimiento y Cooperación Académica e Investigación UANL/IIPC.

A lo largo de las conferencias, talleres, seminarios y pláticas con diferentes dependencias y autoridades universitarias de la Máxima Casa de Estudios, se han remarcado constantemente las carencias entre los esquemas mentales del pensamiento y la organización institucional con respecto al entorno social, regional y planetario, y la condición humana que se manifiesta en la actualidad. Con relación a esto, el Dr. Motta planeteó la necesidad de repensar las categorías conceptuales y problematizar las respuestas y las soluciones, en pocas palabras, complejizar el pensamiento.

Para aquellos que aún están alejados de estas últimas actividades de la UANL, se hace pertinente aclarar un concepto: complejidad.

Complejidad es una palabra problema, no una palabra respuesta, porque hace referencia a procesos, fenómenos u objetos que tienen ciertas características interrelacionadas entre sí. La primera característica es que son multidimensionales, la segunda es que sus elementos están en interrelación, o sea, que dependen unos de otros; la tercera característica de esos objetos al tener interrelaciones y ser su identidad parte de estas interrelaciones y esta multidimensionalidad interrelacionada, es que tiene distintos niveles de incertidumbre; por lo tanto, la mayoría de los problemas del ser humano, como historia, cambios climáticos, sociales, obedecen a este tipo de características de los objetos.

El problema de estos objetos es que no se pueden conocer fragmentándolos por sus partes, ya que se pierde el sentido general y el sentido profundo de cada uno de estos fenómenos, por lo que para comprenderlos no se puede fragmentar el análisis; el análisis solo no sirve, es necesario verlo en interrelación y para ello hay que aprender a interrelacionar las cosas y a organizar los conocimientos de esta forma: ese es un objeto complejo. Esto exige considerar seriamente la transdisciplinariedad, concepto confundido regularmente con multidisciplinariedad e interdisciplinariedad, y con ello, estrategias de pensamiento complejo.

¿Cuáles son las propuestas del IIPC en este rubro para el contexto de la UANL?, se le cuestionó en ese entonces.

Evidentemente, nosotros no decimos que no deba analizarse ni que no deban mantenerse las disciplinas, esto debe sostenerse; lo que debe hacerse es una nueva gestión del conocimiento. ¿Qué significa esto? Fortalecer los procesos, no tanto de análisis, sino de comprensión y articulación; de nada sirve un buen análisis si después no se articula, porque estamos frente a problemas que están interrelacionados. Si yo, en un sistema educativo, favorezco competencias desarticuladas y favorezco acciones desarticuladas con mentalidades fragmentarias, estoy generando incompetencia en el sistema educativo porque no se puede trabajar con problemas complejos en problemas cotidianos; por ello, yo necesitaría transferir visiones, calidades, sistemas y actitudes que tengan capacidad de complejizar. Puede ser que la mente no pueda reducir lo complejo, salvo perdiéndolo; de ahí que el sistema educativo tenga que aprender a gestionar un mundo cada vez más complejo en realidades cada vez más complejas. La gestión por competencias fragmentadas y con currículos fragmentados es incompetente.

La gestación de conocimiento, tal y ha mencionado, debe considerar también “las condiciones de posibilidad de una sociedad del conocimiento”, ¿cómo fomentar la creación de redes complejas que involucren no sólo la academia, sino a la sociedad misma, que contribuya al establecimiento de una democracia del conocimiento?

Ahora las sociedades están conformadas por redes sociales; no se puede fomentarlas con odio: lo importante es comprenderlas, lo importante es saber que la sociedad es un conjunto de redes de redes y que de alguna manera el sistema red es un modelo organizacional preponderante de acuerdo a las necesidades sociales y a los objetos complejos.

El protagonismo de la cultura, del conocimiento, de una sociedad organizada, son la clave para sobrevivir a una sociedad compleja. Yo creo que la Universidad Autónoma de Nuevo León debe aportar a la comunidad de Monterrey los elementos que están relacionados con las variables estratégicas de un pensamiento complejo que comprenda por qué es tan importante transformar a Monterrey en una sociedad del conocimiento. Pero una sociedad del conocimiento no se crea por decreto: para ello debe transformarse el pensamiento, la cultura y la participación ciudadana y comprender qué significa hoy el conocimiento, que es uno de los fenómenos más complejos de la actualidad.

El pensamiento complejo busca la comprensión de la humana condición en su complejidad, si la mutación o cambio para no hacerles ruido a ciertos dogmatismos, es parte de esa condición, fenómeno que se percibe hoy más que antes. ¿Cómo afrontar la identidad humana y el futuro mismo como categoría espacio-temporal y ontológica? Y ¿dónde colocar a la esperanza cuando los fundamentos pierden la fuerza de las certezas?

La identidad humana no es solamente la transformación producto de los cambios de contexto; la propia humanidad es un proceso en transformación, pues hasta nuestras propias células en muy poco tiempo cambian totalmente y mutan totalmente. Por lo tanto, la identidad humana es un esfuerzo de autocomprensión, no es un estatuto ni un sistema dogmático ni una estructura fija, y no comprender la complejidad de la identidad humana es condenar al ser humano a un sistema de autocrueldad e incomprensión, no solamente dentro de los seres humanos, sino de sí mismo.

La educación debe fortalecer el proceso de comprensión y comprender que la condición humana es una condición abierta, un misterio y una transformación, por lo que, si nosotros enseñamos con recetas y con dogmas favorecemos la crueldad de la incomprensión. Con respecto a las certezas, la historia, el cosmos, la biología demuestran que hay niveles de incertidumbre en todas las dimensiones del ser humano, con lo que se ve que una sociedad y una educación dogmática favorecen la incomprensión; si la incertidumbre es un elemento humano ¿cómo vamos a hacer una educación y un discurso de certezas y de dogmas? Si el mundo es cierto y está programado, y está de alguna manera determinado, entonces no hay esperanza. Ésta nace de la incertidumbre porque hay incertidumbre tanto para lo bueno como para lo malo, porque si el mundo está cada vez más cruel, y digo que ésta es la tendencia del mundo, entonces no hay esperanza. En el mundo hay incertidumbre, pues la crueldad de hoy, mañana puede cambiar, para bien o para mal.

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