En su fase final rescate del “monstruo de Aramberri”

De WikiNoticias UANL

7 de octubre de 2005

Los especialistas de la Facultad de Ciencias de la Tierra y de la Universidad y Museo de Ciencias Naturales de Karlsruhe, Alemania se encuentran en la recta final del proceso de extraer al pliosaurio de su tumba arcillosa de La Casita, al pie de la sierra de Los Terreros, municipio de Aramberri, donde ha permanecido 150 millones de años.


Linares, N. L.- Los trabajos para extraer de su lápida de sedimento rocoso a uno de los más feroces cazadores de los mares mesozoicos, el “Monstruo de Aramberri”, se encontraban en su etapa final al emprenderse la que fue la última de las campañas de rescate al pie de la sierra de Los Terreros.

Al sitio del municipio de Aramberri regresaron de nuevo, desde el 17 de septiembre, el Dr. Wolfgang Stinnesbeck, de la Facultad de Geociencias de la Universidad de Karlsruhe, Alemania; los doctores Dino Frey y Marie Buchy del Museo de Ciencias Naturales de la ciudad de Karlsruhe y el Dr. José Guadalupe López Oliva de la Facultad de Ciencias de la Tierra de la UANL.

A ellos se incorporaron, del viernes 7 al domingo 9 de octubre del 2005, un grupo de 40 estudiantes de la facultad para colaborar en los trabajos de recuperación.

En ese entonces estaban rescatando fragmentos rocosos de un tamaño considerable que fueron aislados en el 2004 cuando la campaña se destinó a la delimitación del sitio, lo que permitió planear el rescate de piezas para esta última campaña.

En ellos se esperó encontrar fragmentos de la cintura pélvica, apéndices posteriores, es decir, aletas traseras y algunas partes de las vértebras caudales o aletas de la cola del pliosaurio, como se denomina a los plesiosaurios de cuello corto, los nadadores más elegantes de los someros mares.

De ser así, puesto que los fragmentos masivos dan la impresión de restos óseos mayores, se contaría con entre 65 y 75 por ciento de los restos del ejemplar juvenil que vivió hace 150 millones de años durante el Jurásico tardío.

“Realmente ha sido un rescate bastante importante –explica el Dr. López Oliva–, no es muy común que se rescate una cantidad tal de restos óseos, inclusive ni de organismos terrestres de gran tamaño, de vertebrados. Si se logra obtener 75 por ciento será excelente porque a partir de eso se puede reconstruir el resto”.

La estimación fue poner fin a la campaña en la última semana de octubre, pero eso dependió del material que salió o no de la sierra.

“No estamos cien por ciento seguros –añade el especialista–, se ha rescatado una gran cantidad de material rocoso, pero los restos óseos están bastante fragmentados y es un poco difícil irlo reconstruyendo”.

Pero de determinarse que no existe más material se pondrá fin a las campañas que se emprendieron en 2002, 2003 y 2004 financiadas por la Sociedad de Investigación Alemana que ha dado actualmente una extensión por dos años más, 2005-2006, para este proyecto.

En 2001 hubo una dedicada a evaluar y recolectar fragmentos dispersos en el área de trabajo, así como a localizar el estrato que contenía los restos del pliosaurio, pero no fue un trabajo de excavación en el sentido estricto de la palabra, aunque en diez días de trabajo se obtuvieron 500 kilos de concreciones con huesos.

La primera de ellas se emprendió propiamente en 2002 con un mejor conocimiento del sitio y con el apoyo de los lugareños para remover el sedimento con el resultado de una tonelada de material rocoso, con restos óseos de diferentes tamaños.

LAS PIEZAS NO IRÁN A ALEMANIA

El material fue enviado, en diferentes embarques, hacia Alemania, desde Aramberri, via Linares a Karlsruhe para someterlo al minuicioso procedimiento de liberación de los huesos del sedimento arcilloso.

Pero en aquella ocasión las piezas ya no fueron enviadas a Alemania debido a la problemática que implicaba transportar piezas de gran tamaño, sobre todo en costos, además del poco espacio con que contaba el Museo de Historia Natural de Karlshue.

“Prácticamente está saturado de fragmentos óseos rescatados en las campañas anteriores”, explica López Oliva, jefe del Laboratorio de Paleontología de la Facultad de Ciencias de la Tierra de la UANL.

Pero también fue una decisión que buscaba paliar las críticas de quienes, con total desconocimiento, señalaban a los especialistas de la Universidad con la fea nota de saqueadores.

Trabajar con la presión que genera este tipo de calificativos fue incómodo, al grado que a veces hasta se piensa renunciar a un proyecto de trascendencia mundial para la ciencia paleontológica.

“Pero tenemos la conciencia tranquila –asegura–. Lo que se ha trasladado a Alemania ha estado estrictamente reglamentado en base a los apoyos a la investigación otorgados por la Sociedad de Investigación Alemana“.

Los restos del Mostruo de Aramberri y todo el material fósil que se ha rescatado en el marco de este proyecto fue regresado a Linares, dejó bien asentado el Dr. López Oliva.

“Se ha dicho infinidad de veces, todo lo que se ha ido a Alemania es material mexicano, es una herencia del país y nadie tiene el derecho de saquearlo. La comunidad científica internacional es conciente de este hecho y los investigadores participantes estamos comprometidos a este fin. Todo el material que se está trabajando va a regresar a México, de eso no cabe la menor duda”.

La decisión fue enviarlos al Museo del Desierto, en Saltillo, donde se cuenta con áreas suficientes para albergar los restos. Ahí, la doctora Marie Buchy, especialista en reptiles marinos, trabajó en los siguientes meses en el delicado proceso de liberación.

“Es una labor difícil que requiere gente especializada para no destrozar los fragmentos de huesos”.

Las espléndidas posibilidades que ofrece México hicieron imprescindible el estudio de la paleontología de vertebrados, por lo que es necesario que las universidades del país eduquen especialiestas, curadores y científicos para enfocarse a esta disciplina.

LOS OJOS DEL MUNDO SOBRE ARAMBERRI

Esta última campaña seguía atrayendo la atención de la comunidad científica y no científica del mundo, en especial de medios de comunicación de Alemania, Inglaterra y Estados Unidos. “Prácticamente en todos los países conocen al monstruo de Aramberri”, aseguró el científico mexicano.

¿Esto significa que la paleontología ha ganado un nuevo lugar en el noreste de México?, le preguntó al doctor López Oliva una reportera de la televisión alemana que realizó la cobertura de la fase final del rescate.

Claro –respondió–, se ha incrementado la importancia de la paleontología, ha subido el interés en la comunidad, estudiantes y aficionados están participando en proyectos que están organizando diferentes entidades encaminadas a encontrar, mostrar y aportar nuevas evidencias paleontológicas.

Se han hecho propuestas para organizar eventos, buscando atraer el interés de las personas y sobre todo, su participación más activa. En ese entonces se realizaba un concurso para premiar al mejor fósil de la región. Eso les dió una señal muy clara de que el público en general está enterado, sabe lo que se está realizando y tiene ahora los ojos dirigidos a encontrar restos.

A fin de cuentas los especialistas se apoyaron en buena medida en los reportes que les hizo llegar la gente, pastores, campesinos y trabajadores del campo a los que respondieron realizando una evaluación en el lugar donde se decidió si se emprendía o no una campaña de rescate.

El de Aramberri, fue un hallazgo casual porque no se contaba con los recursos necesarios como para buscar ex profeso.

Pero también en su hogar nativo, Aramberri, el pliosaurio es ampliamente conocido y motivo de orgullo. El apoyo de los alcaldes y de los habitantes al proyecto ha sido incondicional. De hecho en la comunidad permanece una réplica que se estaba elaborando en la Facultad de Ciencias de la Tierra y que estuvo lista para mediados de noviembre como un presente de la UANL.

“Los fondos son escasos, lo sabemos, pero nos han dado tanto que quienes estamos colaborando en este proyecto no hemos tenido empacho para dar los materiales que se requieren para llevarlo a cabo y entregarles, por lo pronto, una réplica de las vértebras”.

Además en distintos sitios del municipio se realizaron presentaciones sobre los avances, una de ellas en la escuela primaria “Pablo Livas”.

PLIOSAURIO DEMANDA SALA DE EXHIBICIÓN

En Alemania se seguía trabajando tanto en la Universidad como en el Museo de Ciencias Naturales de Karlsruhe en la preparación de las piezas como los fragmentos de mandíbula, vértebras dorsales y costillas; en la Facultad de Ciencias de la Tierra se tenían las siete vértebras cervicales a lo que se sumó lo que se rescató en octubre de 2005.

Los moldes que se elaboraron en el Museo del Desierto fueron enviados a Alemania para el proceso de reconstrucción del pliosaurio.

“El montaje se irá realizando conforme se rescaten las piezas, aquí lo más importante es que los restos que se han encontrado son base importante para reconstruir lo que falta, aparentemente no es muy difícil continuar con la reconstrucción del bicho”.

La idea fue que todos los restos regresaran a Linares a principios de 2007, o de ser posible, tener para entonces la reconstrucción completa con la esperanza de exhibirlo en la Facultad de Ciencias de la Tierra.

Sin embargo, se requirió de espacio para almacenar los tesoros paleontológicos y ponerlos a la disposición de la comunidad científica internacional.

“Tenemos la confianza de que para cuando el monstruo regrese esté construido el edificio donde permanecerá. No sería justo que una pieza única en el mundo vaya a quedar expuesta a los riesgos de la intemperie.

“No tenemos un espacio donde resguardarlo, material único en el mundo que se puede destruir precisamente porque no tenemos las instalaciones adecuadas, la UANL a través de esta facultad, ya tiene suficiente material para formar una colección científica de altura y renombre, no sólo de vertebrados, sino también de invertebrados, la más importante de México y prácticamente también de América Latina. Lo que nos falta son los medios para tener el lugar dónde albergarla, actualmente tenemos un desorden total y absoluto”.

Por ello, el entonces director de la Facultad Dr. Héctor de León estuvo enterado de la necesidad tanto de un salón suficientemente grande para albergar al reptil marino como de una sala para la colección científica, “vale la pena”, aseguró.

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