El placer de tener un libro en la mano en la Biblioteca Universitaria 'Raúl Rangel Frías'

De WikiNoticias UANL

24 de abril de 2007

La herencia de transmitir conocimientos, experiencias y sentimientos nunca desaparecerá, aunque en el futuro el medio utilizado ya no sea un libro tal como lo conocemos.

Entre las alternativas para la transmisión de conocimientos, experiencias y sentimientos, hay quien predice la desaparición del libro, pero a Michel André Antochiw esa alternativa no le preocupa, por el contrario cuestiona: ¿Y por qué no?

Al fin y al cabo, dice, el libro tal como lo conocemos representa una etapa tecnológica, pero lo que no desaparecerá es la necesidad de transmitir ideas, deseos, conocimientos, experiencias que enriquecen al ser humano.

Sin embargo, lo defiende porque es la tecnología de su tiempo y permite, cual “teléfono celular único en su género”, comunicarnos con el escritor venciendo barreras de tiempo y espacio.

El autor de numerosas publicaciones en México y el extranjero, particularmente sobre historia, cultura y antropología yucateca, sustentó la conferencia “El libro ayer y hoy” en la Biblioteca Universitaria “Raúl Rangel Frías” en el marco del Día Internacional del Libro.

¿Cuál es la razón por el que se abandona el hábito de la lectura?

Por un lado Antochiw considera que la educación ha hecho fracasar en muchos aspectos el interés tanto por la escritura como por la lectura y, por otro, ve una cuestión tecnológica. Muchos conocimientos adquiridos a través de un libro se obtienen ahora por otros medios tecnológicos.

“Actualmente existe una dicotomía en el sistema de la adquisición de la información. Ya no leemos cuentos, los vemos en las películas en el cine o en la televisión. El contenido no ha cambiado, lo que ha cambiado es el medio para obtener o gozar de ese cuento.

“Es muy difícil decir que la gente actualmente no absorbe conocimiento, el defecto del siglo XXI es que se desprecia la lectura porque todo esfuerzo representa una disciplina mientras que el espectáculo no requiere ninguno, al contrario, es la negación del esfuerzo.

¿Cómo interpreta el fenómeno de los libros como los de Harry Potter?

Generalmente la gente ve la película antes de leer el libro, es la película la que atrae al libro, personalmente a mi pasó con El nombre de la rosa. Puede haber un diálogo entre las tecnologías, no se anulan, lo que no hemos sabido hacer es utilizar los medios para reforzar ambos, generalmente lo que se hace es olvidarse del libro en lugar de rescatar sus valores.

¿Cuáles son las alternativas del libro?

No podemos predecir el futuro, pero existen una serie de alternativas y una de ellas sigue siendo el libro, no va a desaparecer, el placer de tener uno en la mano, de hojearlo, de buscar una nota, de volver a leer un párrafo, no lo tiene uno cuando ve una película, tocar un libro tiene algo de sensual.

¿Qué pasará con los textos que están por ejemplo en los blog?

El texto que valga la pena perdurará, hay un proceso de selección en la mente humana. Hay libros que son sagrados y van a perdurar, rebasan el conocimiento, mezclan experiencias y sentimientos, la gente a través de ellos se sienten vivir. En cambio, si para sentirnos vivir necesitamos ahora sensaciones, violencia, sexo, no estamos dejando nada; muchos de los productos que corresponden a eso van a desaparecer, quien se acordará del 99.9% de las películas de ahora, se han escrito miles de libros y novelas que nunca nadie volverá a imprimir.

No debemos confundir el espectáculo con la transmisión del conocimiento, de la experiencia y del sentimiento. Lo más peligro es engañar a la gente con una falsa ocupación de su tiempo, de sus intereses con libros o películas que no aportan absolutamente nada.

¿Qué recomienda para iniciarse en la lectura?

La persona que tiene algún interés como la pintura, los personajes famosos, los autos, debe dar ese paso adelante para profundizar sobre él; depende del interés de cada uno, eso influye.


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