El capital natural en México es invaluable: Sarukhán

De WikiNoticias UANL

7 de diciembre de 2010

José Sarukhán Kermez, en su conferencia magistral dentro del “Foro Nacional: participación ciudadana en el proyecto de Nación” que organizó la UANL.

En el último medio siglo la faz de la tierra ha cambiado como nunca en su historia, la humanidad se ha encargado de eso. Aún quedan preguntas en el aire ¿cambió para bien o para mal?, ¿el cambio fue y es equitativo?. El último consenso ecosistémico mundial, y el mexicano, nos indica que estamos muy lejos de eso.

Esto lo explicó el reconocido investigador José Sarukhán Kermez en su conferencia magistral “El potencial del Capital Natural para el desarrollo de México”, que brindó en la sexta jornada del Foro Nacional: Participación Ciudadana en el Proyecto de Nación que organizó la UANL.

Sarukhán, ex rector de la UNAM y miembro del Consejo Consultivo de Ciencias de la Presidencia de la República, impartió su conferencia el 1 de diciembre de 2010 en el Aula Magna del Colegio Civil Centro Cultural Universitario ante cerca de 500 asistentes.

El científico basó su charla en la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio (o Millenium Ecosystem Assessment) y el estudio de Capital Natural que publicó luego de cinco años y que consta de tres volúmenes donde participaron 750 investigadores y 230 instituciones de México.

“La evaluación de los ecosistemas del planeta nos abrió un camino para darnos cuenta por dónde iban las cosas con la Tierra, del desarrollo de las diferentes sociedades y de los servicios que los ecosistemas nos ofrecen. (nos mostró) el concepto de valorar esos servicios como un elemento crucial en el desarrollo y en la riqueza de los países”.

Según los estudios mundiales entre los servicios ecosistémicos solamente han mejorado cuatro de cerca de 20 en estos últimos 60 años. El resto de los servicios están en franco deterioro. Ese último medio siglo, destacó, ha cambiado la faz de la tierra mucho más que toda la historia previa.

“Esto se debe a dos razones: la primera es el crecimiento poblacional y el segundo el crecimiento de las demandas per cápita en las tecnologías y la extracción de recursos naturales. Y todas las proyecciones indican que esto no va a parar, en cambio seguirá creciendo”, subrayó.

Una de las primeras conclusiones a las que han llegado es que derivamos muchos beneficios directos o indirectamente de esos ecosistemas. Sin embargo ha habido daños y perjuicios importantes, esto ha generado una inequidad grande en el planeta por la marginación de, por lo menos, unas tres quintas partes.

Su percepción es que aún no conocemos ni se han contabilizado los costos en el análisis de nuestros países. “No sabemos si están mejorando o no, la forma en la que lo hacemos es con el Producto Interno Bruto (PIB), pero el PIB no sirve para comer, lo que comemos son los recursos de ese capital natural o sus beneficios”.

“Hay muchas evidencias que indican que los costos de la transformación de esos sistemas naturales para beneficio de la sociedad han sido mucho mayores que los beneficios que hemos obtenido viéndolo como un todo. Este es realmente un problema severo y quizá la conclusión más seria del asunto”, dijo el doctor Sarukhán.

Y la propuesta para contrarrestar esto, expuso el investigador, está precisamente en los recursos naturales del Capital Natural que hay en México. El plan es trabajar con estos recursos de una forma más consciente social y colectivamente.

El científico enumeró algunos de los servicios ecosistémicos que pueden ser aprovechados y mejorados. Uno de ellos es la polinización. Y es que la gran mayoría de las plantas que hay en el planeta requieren de esta intervención por parte de insectos u otros animales para sobrevivir.

En el análisis de las más de mil 500 especies casi tres cuartas partes son polinizadas por varios tipos de abejas, además murciélagos, avispas, etcétera, una gran parte de las plantas cultivadas de las que dependemos para la alimentación dependen de este servicio ecosistémico, por poner un simple ejemplo.

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