El arte del flamenco traslada a Andalucía a la UANL

De WikiNoticias UANL

29 de mayo de 2006

PEl programa captó los tres ángulos del flamenco: el baile solista, expresivo y profundo; la guitarra solista y el cante, comunicándose las tres partes entre sí.


La edición 2006 del Festival Alfonsino adquirió un inusitado e histórico carácter internacional al enlazar a Nuevo León y a España, gracias a la producción del Centro de Arte Flamenco, Claudia de Fuentes–New Music.

Muestra de lo anterior es la inclusión este año del espectáculo de danza “El flamenco viene de Andalucía”, con el que la ciudad europea se hace presente con uno de sus más reconocidos bailes.

El programa capta los tres ángulos del flamenco: el baile solista, expresivo y profundo; la guitarra solista y el cante, comunicándose las tres partes entre sí.

Se abre el telón y deja ver un escenario sobrio, donde al final del mismo, estratégicamente situados se encuentran los músicos Arnulfo Canales y Miguel Fuentes Leunig en las guitarras y Álvaro Rubio a las percusiones, además de Jeromo Segura el cantaor, interpretando “Caracoles”, para dar paso al centro a cinco bailaoras quienes con sus característicos vestidos estilo gitano llevan al público de viaje, directo a Andalucía, donde los gitanos crearon esta corriente desde su llegada en el siglo XV.

El arte flamenco se caracteriza por sensibilidad y gracia espontánea, lo cual inclina el espectáculo a uno desprovisto de grandes montajes coreográficos o historias superfluas que en la actualidad se considera lo adultera en algunos circuitos comerciales.

A cargo de Oripandó, en este espectáculo participan exponentes destacados de este baile en México, para la segunda melodía “Romera”, se incorporó a los músicos Miguel Lawrence, quien siguiendo el ritmo español con su flauta daba otro toque a las interpretaciones, acompañados solamente por la bailaora Claudia de Fuentes quien atraía los reflectores.

Al compás de la música regocijaba su abanico y su cuerpo en un florido pero discreto vestido beige y con su danzar el sonido de sus zapatillas complementaba la música.

Llegado el momento de “Fandangos”, reaparecieron en el escenario Leonor Zertuche, Jacqueline Nevárez, Jessica Benavides, Mónica Martínez, Fernanda Lozano, María de la Luz Elizondo, las otras cinco bailaoras quienes con cambio de vestido engalanado por unas largas tiras que brotaban de sus mangas y acompañadas por Sabás Santos hicieron en grupo vibrar de nuevo el escenario, con esa simpatía sin igual tan característica de un bailaor de este arte.

Tras una breve pausa retomaron el escenario y haciendo gala de lo que saben hacer, salieron definitivamente quedando sólo los músicos a la vista del público para interpretar “Río Ancho”.

Para continuar con otro tema, la bailaora quien con su llamativo vestido rojo y al sonido de la flauta se preparaba para mostrar con “Petenera” su baile a los espectadores, quienes con cada pieza quedaron complacidos.

Después las guitarras se unieron y su baile arrancó junto con el cantaor quien diera paso a la presentación del resto del cuerpo de baile, que esparcidas por todo el escenario mostraban su danza ayudadas por los vistosos mantones que cada una portaba como parte de su atuendo.

A continuación, el cantaor Jeromo Segura, quien ha recorrido numerosas peñas, tablaos y festivales en solitario y desde hace un año forma parte de la compañía de una de las más grandes bailaoras de la actualidad: Eva Hierbabuena, sorprendió al público al levantarse de su asiento y dando unos pasos se detuvo en el frente del escenario, lo más cerca posible del público para entonar “Tangos – Guajira” totalmente a capella, lo cual provocó interminables aplausos del público, quienes a cada final respondían de la misma forma. Para “Alegrías”, el único bailaor presente apareció en el escenario para de manera solitaria engalanar con su baile y captar la atención de los espectadores que se dieron cita en Teatro Universitario.

Continuó un baile sencillo a cargo de todas las bailaoras quienes en esta ocasión portaban un vestido en color blanco que con sus vistosos olanes engalanaba más su danzar al ritmo de “Bambera”.

Para el cierre, nada mejor que “Fin de fiesta”, que con una pegajosa melodía cada uno de los componentes del espectáculo lucieron sus habilidades en el baile en el centro del escenario.

Los aplausos no se dejaron esperar lo que le animó al cantaor a unirse al baile para ofrecer algunos pasos, mientras fungía como cantaor el guitarrista Miguel Fuentes; la ovación fue larga y con ello, paulatinamente el escenario volvió a quedar como antes de la función, completamente solitario.

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