El amor de Reyes a su padre coexiste con el odio a la política y las armas

De WikiNoticias UANL

29 de mayo de 2006

Para Anthony Stanton la relación con el general Bernardo Reyes, sobre todo por la época en que intentaba una restauración del porfiriato, marcó la conducta y la vida del joven Alfonso.

Soy un convencido reyista desde hace muchos años… Así habló Anthony Stanton. La obra de Alfonso Reyes ha motivado muchos de sus múltiples estudios sobre los Contemporáneos. Por eso no dudó en compartir una de las jornadas del Festival Alfonsino con estudiantes, maestros e invitados de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).

“Un día de mayo, hace 8 años presenté en este mismo lugar el diálogo epistolar entre Alfonso Reyes y Octavio Paz.”

Esta vez abordó la relación de Reyes con su padre, los años de exilio, la obra poética desde una perspectiva espiritual. Y dio gusto escucharle hablar del sabio, el erudito, el filósofo de la voz distinta, que se acercó a la antipoesía, a la cultura mestiza, heterodoxa…

Existe siempre una relación ambigua entre la vida y la obra de un autor, y a esto no escapó Alfonso Reyes, a pesar de asegurar alguna vez: “No distingo entre mi vida y mis letras”.

Pero el literato y filósofo inglés, naturalizado mexicano ha encontrado el nexo. “El amor a su padre coexiste con el odio al entorno de armas y política que lo rodeaba.” expresa Stanton.

He alzado en mi alma una fortaleza contra el rencor.

Y añade que su relación con el Gral. Bernardo Reyes, sobre todo por la época en que intentaba una restauración del porfiriato, marcó la conducta y la vida del joven Alfonso.

Abajo todo es contradicciones. Habitan los Caballeros de la Orden de la Última Gota de Sangre. Arriba se refugia la familia. Yo me aferro a la escritura y a los libros.

Se refería a la constreñida situación doméstica, la cual fue expresada en cartas al amigo Pedro Henríquez Ureña.

Para él [su padre] solo vale la acción, el arte es solo un instrumento, en fin…lo que yo me temía, ya no estoy dentro de casa (…) El culto a la belleza no quiere tratos con el mal

Escribía describiendo la percepción antagonista entre el arte y la política. Reyes escribió un diario íntimo, del cual solo se han publicado fragmentos, explica Anthony Stanton.

En una parte que él titula Días Aciagos narra la coyuntura política que marcaba su sensibilidad por aquellos años. Angustia y zozobra en la casa familiar, tiene que vivir con un rifle junto a los libros.

Pero la muerte del General, el 9 de febrero de 1913 fue un episodio que marcó drásticamente la vida de su hijo Alfonso.

Cuando vi caer a aquel Atlas, creí que se derrumbaría el mundo. Hay desde entonces, una ruina en mi corazón.

La comparación con el héroe filosófico sosteniendo el mundo sobre sus espaldas, da una idea de la imagen gigantesca que tiene de su padre.

Stanton habla entonces del exilo de Alfonso Reyes, seis meses después de la muerte del General. “Desde la distancia escribe, rememora su pasado, su genealogía familiar y afectiva.”

En España unificó su trayecto de vida evocando en una canción de su infancia en Monterrey, a San Isidro Labrador, patrón de Madrid.

San Isidro Labrador: quítame el agua y ponme el sol

Combinó la literatura picaresca española, la tristeza del desheredado de sus querencias, su guerra civil psicológica… todas fueron formas estéticas para expresar su melancolía. Y según Stanton el poema “El Descastado”, da fe de su espiritualidad por aquellos años.

…heredera de todos, alma mía, mestiza irredenta, no tuviste a quien heredar.

“Tengo un gusto especial por el Reyes que usó formas populares en la poesía –asevera Stanton. Supo manejar además formas cultas, populares, humorísticas, cotidianas… Estoy haciendo un libro centrado en su obra poética. Recientemente he encontrado poemas inéditos del joven Alfonso Reyes, de 1907 y 1908, incluidos 3 sonetos sobre su padre.”

Y con la franqueza desbordada, Anthony Stanton hace brotar la frase que lo ha llevado a la profundidad de la obra del regio universal:

-Soy un convencido reyista desde hace muchos años…

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