El EZLN debe buscar estrategias que no reduzcan la riqueza de su discurso

De WikiNoticias UANL

13 de noviembre de 2006


El 1 de enero de 1994 el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) sorprendió a México y al mundo con un alzamiento militar impensable en la era de modernidad que inauguraba el presidente Salinas de Gortari. Como muchos otros, el modesto redactor de la sección Internacional de El Porvenir, Rolando Picos Bovio, quedó sorprendido. El torrente de noticias y discursos advertía que el zapatismo y el subcomandante Marcos representaban una novedad en términos históricos, políticos e incluso ideológicos.

A una década, quizá no sea el tema más atrayente debido a los asunto políticos actuales, no lo fue cuando fue ignorado o subvalorado en las propuestas de la izquierda, sobre todo antes de las elecciones, y tampoco en los pactos políticos que pretenden darle estabilidad al nuevo sexenio.

¿Entonces por qué escribir un libro sobre el EZLN en Nuevo León donde los indígenas sólo figuran como estadísticas de migración o en un reducido grupo de intereses de investigadores?, ¿Por qué investigar una práctica discursiva que reivindica esa palabra olvidada, esa ausencia de la historia?

¿Y por qué no?, responde Picos Bovio. El ahora licenciado en Filosofía y profesor de los colegios de Filosofía y Sociología de la Facultad de Filosofía y Letras, se propuso analizar ese discurso subversivo.

En el contexto de la caravana zapatista, el “zapatour” de febrero y marzo de 2001, cuando el protagonismo mediático de Marcos era inevitable, se produjo la entrevista “histórica” con Julio Scherer, transmitida por Televisa en un horario reservado sólo para los grandes espectáculos.

El también alumno de doctorado de la universidad zacatecana trata de analizar los múltiples sentidos de este discurso y encontrar el juego de las ideologías, las estrategias, los argumentos de dos personajes que representan mundos distintos.

Su tesis concluida en 2003, con la que obtuvo el Premio a la Mejor Tesis de Maestría de la UANL en el área de Ciencias Sociales, se convierte ahora en libro con el título de Marcha y memoria. Análisis del discurso de la entrevista de Julio Scherer al subcomandante Marcos, primer volumen del proyecto editorial La colección de investigación universitaria de la Facultad de Filosofía y Letras.

“El libro intenta comunicarle al lector el papel que Marcos ha cumplido como vocero de un movimiento indígena que se inscribe dentro de una tradición de resistencia, proyectado ahora contra la globalización neoliberal”, señala.

Picos propone tres ejes de análisis, la historia, que reconstruye la génesis del zapatismo y lo ubica dentro de una cadena de acontecimientos; el análisis del discurso que revela el sentido de lo dicho y no dicho por los personajes, explora enunciaciones, estrategias discursivas, ideologías en juego y desvelamientos de los discursos y, la propuesta más arriesgada, es la semiótica de la imagen para comprender el proceso de construcción de la iconicidad de Marcos.

“Durante mucho tiempo ha estado como referente de un movimiento que sin embargo, no debe agotarse con el personaje –subraya el autor–. Creo que es tiempo de que otras voces hablen, lo hizo la comandante Esther y México olvida pronto, ¿es que algo de lo que denunció la rebelde tzotzil ha cambiado?”.

¿Es muy indispensable Marcos como portavoz?

No digo que haya que desechar a Marcos, pero es necesaria la emergencia de nuevos interlocutores para darle mayor fortaleza al propio movimiento. Debe buscar estrategias diversas que no reduzcan la riqueza de su discurso. Si es un proceso que aspira a una reivindicación histórica, es importante construir ideólogos, sujetos capaces de interlocución con la sociedad.

Creo que es tiempo de que sea más claro en sus planteamientos, más contundente. Hubo una enorme oportunidad con Oaxaca para decir algo, para fijar una posición. Ahora que retoma la gira por los estados del norte, es una oportunidad para ver qué están proponiendo aunque el escenario es complejo porque Felipe Calderón no ha fijado una posición sobre el problema de Chiapas que es sólo una parte del problema indígena.

FOMENTAR LA INVESTIGACIÓN

Ludivina Cantú Ortiz, directora editorial de la Secretaría de Proyectos Editoriales de la Facultad de Filosofía y Letras, explicó que con apoyo de la dirección, al frente del maestro José Reséndiz Balderas, se ha promovido la creación de esta colección.

“Como institución educativa nos interesa promover y difundir la producción intelectual de los docentes investigadores de la facultad para que interactúen con la sociedad”.

Por tanto, mediante la colección se pretende fomentar el quehacer investigativo entre los miembros de la facultad y, de esta manera, ofrecer la oportunidad de difundir las investigaciones individuales o colectivas que contribuyan al desarrollo académico de estudiantes y maestros, que promuevan el debate intelectual y que representen obras significativas de nuestra cultura.

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