Eduardo Subirats: pensamiento, reflexión y crítica de nuestro tiempo

De WikiNoticias UANL

23 de agosto de 2007

El reconocido filósofo español Eduardo Subirats durante la conferencia “La condición del intelectual en la crisis de nuestro tiempo”, impartida a su paso por el Colegio Civil Centro Cultural Universitario.

El artista como artífice de los simulacros, como agente civilizador, reproductor de otras realidades... el papel de los medios en la interpretación auténtica de una época y las tecnologías como una nueva corteza global del planeta, fueron planteamientos examinados por el reconocido filósofo español Eduardo Subirats durante la conferencia “La condición del intelectual en la crisis de nuestro tiempo”, impartida a su paso por el Colegio Civil Centro Cultural Universitario.

Los temas versaron alrededor de los contenidos de sus libros Las estrategias del espectáculo. Ensayos sobre estética y teoría crítica y La existencia sitiada, recientemente editados por la UANL y la Editorial Fineo, respectivamente.

Como preámbulo de sus reflexiones, el catedrático de la Universidad de Nueva York elogió la manera en que fue perfectamente cuidada la edición a cargo de la Universidad Autónoma de Nuevo León y esbozó las principales líneas directrices de sus más recientes títulos.

“Las estrategias del espectáculo... reúne cuatro ensayos diferentes pero con una intención académica, más focalizados a lo literario, a autores y temas de la filosofía del siglo XX. Es una aventura intelectual, un trabajo literario con las características clásicas de ensayo, su profundo individualismo, el atrevimiento y la voluntad de explorar territorios sin límites del conocimiento, que no se exploran en el quehacer cotidiano del aprendizaje académico y del diálogo de la industria cultural y los medios de comunicación.”

Bajo el influjo de experiencias personales y una peculiar capacidad reflexiva surgen sus aportes a la comprensión de nuestro tiempo. Así nació La existencia sitiada.

“Estas ideas se me hicieron presentes días después del ataque al World Trade Center y el Pentágono. Antes de los ataques, varios individuos habían sido expuestos a esporas letales de la bacteria Ántrax, a través de cartas de origen desconocido, los medios de comunicación sembraron el pánico sobre una aterrada masa mediática, pues la distribución de las esporas a través del sistema correo convertía virtualmente a todo el país y al mundo en posibles objetivos de la carga letal.

“Yo mismo cumplía ordenadamente las consignas de no alterar el ritmo normal de trabajo, resguardar mi seguridad personal bajo las condiciones electrónicamente vigiladas de confinamiento domiciliario. Abría mi correspondencia al aire libre y con guantes, evitaba los espacios públicos... vivía con una ansiedad indefinida.”

Ante el clima de terror e inseguridad que se extendía desde Washington a todo el mundo, Subirats advirtió la responsabilidad de los medios, que se encargaron de producir una angustia social.

“Hoy las huellas de aquel escenario han sido cuidadosamente borradas de las memorias colectivas, y suplantadas por el espectáculo de la guerra global y la configuración de un renovado sistema de dominación planetaria. Las últimas guerras que hemos visto son un ejemplo dramático de esta construcción a través de los medios de una verdad que se nos presenta hecha, sin opción de reflexionar.”

El catedrático recordó cómo en 1947 los filósofos alemanes Theodor Adorno y Max Horkheimer, exiliados en los Estados Unidos plantearon por primera vez en el libro Dialéctica de la Ilustración, el significado de los grandes aparatos propagandísticos de entonces, y esgrimieron conceptos como el de manipulación e industria cultural con sus símbolos, imágenes, valores.

“Desde entonces el fenómeno de la destrucción de las culturas -que ya tenía una larga historia- ha cobrado una intensidad progresiva con efectos devastadores. La globalización no ha sido más que la imposición a través de los medios de comunicación, de valores autoproclamados universales, reduciendo el resto de las culturas a un valor local. Se destruyen tradiciones culturales, filosóficas, literarias, religiosas, con una desintegración social como consecuencia. Al perder la identidad estos sujetos pasan a ser parte de una masa anónima, por tanto más manipulable.”

Otros de sus puntos de análisis se enfocaron a la violencia real y el sentido del progreso. “En Estados Unidos llaman terrorista a todo aquél que se opone a la violencia del Estado... Y en todo el mundo se puede palpar la violencia social, organizada y militar, el asedio, el aislamiento negativo. La violencia se ha naturalizado, ya no reaccionamos ante cifras como cientos de miles de muertos en Irak, u 800 millones de personas que viven en condiciones infrahumanas, pensamos en la ‘no solución’ del narcotráfico o de la corrupción de la policía... ya la violencia no es un fenómeno preciso, se ha generalizado justamente por ser tan manifiesto.”

Señaló cómo el concepto de progreso ha invertido su sentido, “los mayas y aztecas concebían el tiempo de manera cíclica, con toda razón pues la propia existencia es cíclica... sin embargo el ‘progreso’ ha destruido esas memorias, esas culturas.”

La claridad de sus teorías sobre los conflictos del presente podría identificarlo como un observador fatalista, pero Subirats no lo cree así.

“Ser crítico no quiere decir ser pesimista, toda crítica entraña la destrucción de lo negativo y la búsqueda de alternativas. Las alternativas entonces deben focalizarse hacia el quehacer intelectual, académico, la participación más profunda, más abierta en procesos reflexivos colectivos que envuelvan a más personas... solamente a través de esta reflexión puede hablarse de una realidad democrática.”

La discusión, la conciencia crítica, cree que se pueden generar desde las universidades y las escuelas en general.

“Los sistemas educativos –fuera de criterios tecnocráticos-, no solamente deberán presuponer un entrenamiento técnico, deben saber formar ciudadanos libres, inteligentes, depositarios de la creatividad en la literatura, las artes, las humanidades; otorgarles no solo un sentido informativo, sino un sentido creativo. Un niño que haya educado su vista a mirar buenos cuadros, y no malas películas de Hollywood será capaz de una visión mucho más inteligente, mucho más clara del acontecer político.”

Con su porte altísimo y una sutileza especial en la manera de ser, el filósofo catalán mantiene un sostenido interés por elaborar una teoría crítica de la cultura, la filosofía, la ética y la estética contemporáneas. Nacido en Barcelona en 1947, realizó estudios de filosofía en su ciudad natal y luego en Berlín y París. Ha enseñado en universidades de Sao Paulo, Madrid, Caracas, México y Princeton. Actualmente es profesor e investigador en New York University y colabora con sus artículos en las más polémicas y prestigiosas publicaciones de España y América Latina.

El continente vacío (México, 1994), Una última visión del Paraíso (Sao Paulo, 2001), Memoria y exilio (Madrid, 2003) y Viaje al fin del Paraíso. Un ensayo sobre América Latina (Madrid, 2005) son otros de los grandes aportes de Eduardo Subirats al pensamiento y la reflexión de nuestro tiempo.

FINEO Y LA UANL: SINERGIA EDITORIAL

“La existencia sitiada”, volumen de Eduardo Subirats publicado por la editorial Fineo y la Universidad Autónoma de Nuevo León, marca el inicio de una relación cultural y editorial entre ambas instituciones.

Rogelio Villarreal, Secretario de Extensión y Cultura de la institución universitaria, celebró la alianza entre ambas partes, como una manera de insistir en la promoción de pensamiento, valores estéticos y reflexión.

“La Universidad está publicando un promedio de tres a cuatro libros mensuales. Nos proponemos continuar con este propósito de integrar las humanidades, las artes, las culturas populares, clásicas y nos enorgullece encontrar en esta misma aventura a grupos editoriales como Fineo, que anteponen el conocimiento a los móviles comerciales.”

Por su parte Silvia Garza, directora general de la casa editora regiomontana fundada hace apenas un año, apuesta por crear una sinergia de difusión editorial con la UANL, abrir espacios de reflexión en torno a la filosofía, la historia, la crítica del arte y otorgar un sitio a los autores que se escapan de la gran vorágine comercial del libro.

“No creo que toda la gente busque leer las mismas cosas, existe una preocupación dirigida hacia el pensamiento y la profundización sobre la realidad de nuestro tiempo, por eso creo importante no solo responder a ese público mediante publicaciones, sino también con las presentaciones de los libros, el intercambio con sus autores, y todo un programa que nos proponemos en acciones como esta primera vinculación académica de Fineo.”

La necesidad de discutir con responsabilidad intelectual y percibir la realidad con ayuda de argumentos válidos une los propósitos de ambas instituciones, quienes ya planean además la presentación de “Monocultivos de la mente” de la escritora hindú Vandana Shiva y una antología del académico español Emilio Lledó, quien acudió a Monterrey a presentar su libro en compañía del escritor Carlos Fuentes.

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