Despidieron a universitario ilustre

De WikiNoticias UANL

15 de enero de 2009

La comunidad universitaria despidió con honores al doctor Carlos Canseco González.

En una mañana fría, pero soleada, la comunidad universitaria encabezada por el entonces Rector José Antonio González Treviño despidió con honores al doctor Carlos Canseco González, quien dedicó 60 años de su vida a la Universidad Autónoma de Nuevo León desde distintas trincheras de la academia.

Como un magnífico maestro, notable médico, científico, hombre de bien, líder entregado al servicio a favor de la humanidad, así es reconocido y será recordado el doctor Carlos Canseco, ejemplo a seguir para todas las generaciones de universitarios que ha trascendido en el tiempo y el espacio.

“En la Universidad habremos de instituir alguna actividad con el nombre del doctor Carlos Canseco para rendirle homenaje en forma perenne; ha sido una enorme pérdida, pero ha dejado un gran legado para la humanidad”, dijo al final del acto solemne el entonces Rector de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), quien encabezó la Guardia de Honor.

DESPIDIERON A CANSECO CON HONORES

Hasta el frontispicio de la Facultad de Medicina, institución a la que sirvió por muchos años, llegó el cuerpo del doctor Carlos Canseco González para que toda su familia universitaria lo despidiera entre lágrimas y aplausos, en un homenaje muy sentido para quienes trabajaron a su lado o se formaron en las aulas de la institución.

Asistió a este acto su esposa doña María Aurora Villarreal de Canseco, quien recibió las condolencias del entonces Rector José Antonio González Treviño, de funcionarios universitarios, personal docente, administrativo, investigadores y estudiantes quienes hicieron guardia de honor al maestro universitario.

“He repetido con insistencias que la excelencia personal y profesional de los universitarios es la que construye la grandeza de nuestra Máxima Casa de Estudios de Nuevo León y hoy debo decir que la vida del doctor Carlos Canseco González es y seguirá siendo una fuente inefable de honor para nuestra Universidad”, pronunció el entonces Rector de la UANL.

González Treviño enumeró los muchos reconocimientos que en vida recibiera este ilustre universitario a nivel estatal, nacional e internacional, pero orgullosamente dijo que por parte de la UANL recibió todos los honores: Profesor Emérito, Doctor Honoris Causa y Medalla Alfonso Reyes, máxima presea que otorga la institución que encabeza.

“Pero a estas distinciones se suman el respeto, admiración y cariño de los universitarios para este querido maestro; en lo académico, en lo científico, en el servicio social y en todas las actividades universitarias el doctor Carlos Canseco estuvo presente como guía, como líder”, enfatizó.

El doctor José Canseco Villarreal ofreció un mensaje para agradecer las muestras de afecto hacia su padre, “todo el personal que labora en el Hospital Universitario nos ha demostrado mucho afecto, a las capillas de velación llegaron más de cien arreglos florales y hemos recibido miles de llamadas, sólo quiero decirles a nombre de mi familia gracias, muchas gracias”.

Compartió a los asistentes a la Guardia de Honor que su padre decía que él no tenía amigos, “pero quizá es porque la medida que tenía él era muy grande, si él pudiera salir de este ataúd diría que para trascender en el mundo sólo es necesario hacer mucho con lo poco que uno sabe; sin todo el cariño que le demostraron a mi papá, esta pérdida sería más difícil de superar”.

Al doctor Carlos Canseco González le sobreviven su esposa, María Aurora Villarreal de Canseco y sus diez hijos: José, Rodolfo, Enrique, Teresa, Lucía, María Aurora, Martha, Carlos, María Eugenia y Paulino.

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