Crean materiales nuevos que permiten cambiar el mundo

De WikiNoticias UANL

22 de septiembre de 2009

Alumnos del posgrado de Ciencias Químicas participan en la experimentación y realización de proyectos.

El ser humano es consumidor de energía por naturaleza, y cada día necesitamos más para satisfacer nuestras necesidades. Desgraciadamente, a la fecha, la quema de petróleo y carbón son las formas más comunes y baratas de obtenerla, pero el costo para nuestro planeta es muy alto.

Con esta visión, la Facultad de Ciencias Químicas (FCQ) de la UANL, en el 2001 le otorga la jefatura del Laboratorio de materiales para almacenamiento y generación de energía al Dr. Sánchez, quien a partir de entonces, se dio a la tarea de instrumentar la infraestructura del mismo por medio de proyectos externos tales como el National Science Foundation, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y el Corporativo Vitro, principalmente.

Los objetivos del Dr. Sánchez son los de innovar materiales que puedan mejorar o sustituir los actuales en la generación de energía solar y el almacenamiento de energía por medio de baterías de litio.

En entrevista, el Doctor en Ciencias Químicas, Eduardo Sánchez Cervantes, investigador y profesor de La FCQ desde hace más de once años, narró cómo se han dedicado más de cuatro años a trabajar con las celdas solares nanocristalinas (CSN), buscando que éstas soporten más altas temperaturas y duren más.

“Existen varias celdas solares creadas a partir del silicio. Son muy eficientes y sus costos han bajado, pero para fabricarlas se necesitan procesos energéticos de alto impacto ambiental. Es decir, la energía que se requiere para producirlas es similar a la que obtenemos”, comentó el Dr. Sánchez.

Uno de los países más avanzados en la investigación sobre CSN es Suiza. En este país, por medio de nanopartículas de óxido de titanio que a su vez están interconectadas con un colorante orgánico (receptor de energía), fueron capaces de lograr un 6-7% de eficiencia solar.

El proceso consiste en que ciertos tipos de colorantes (similares a los del arándano o zarzamoras) son fotoactivados en presencia del sol y generan una cierta cantidad de energía eléctrica que puede ser transportada al exterior de la celda solar, por medio de una película de nanopartículas de titanio. EL colorante vuelve a su estado inicial por medio de un reductor que se encuentra disuelto en un electrolito específico. La eficiencia obtenida es inferior a las fotovoltaicas de silicio, pero su costo económico y ambiental es muy reducido.

Basados en lo anterior, el Dr. Eduardo Sánchez y la ahora MC Rosa Ramírez, se enfocaron en buscar electrolitos basados en líquidos iónicos base fosfonio. La ventaja de los nuevos electrolitos es que tienen un bajo grado de volatilidad y por ende, un bajo impacto ambiental, conceptos básicos de la nueva “química verde”.

Afortunadamente han obtenido resultados exitosos que se encuentran ya publicados en varias de las revistas internacionales de mayor impacto científico en su área. Asimismo la UANL tuvo a bien en otorgar el premio de investigación en ciencias exactas en el 2007.

Actualmente el MC Pablo Salinas en su tesis doctoral se encuentra buscando formas alternas de substituir los actuales colorantes orgánicos, utilizados en estas celdas solares nanocristalinas, por medio de nanoestructuras fotosensibles basados en la stibnita.

Herramientas personales