Conquistando soledades; Perdiendo… todo

De WikiNoticias UANL

7 de agosto de 2009

Egoísmo y consumismo actuales conducen a que “nadie escuche a nadie y, con el tiempo, pierda todo”, dice la coreógrafa Sunny Savoy, sobre la obra interpretada por el Taller de Danza Contemporánea de la Facultad de Artes Escénicas.

Las cosas importantes de la vida, como la honestidad, tolerancia o el respeto, se han dejado de lado por el materialismo que impone la nueva mecánica social citadina.

Trasladar esas peculiaridades, y sus “solitarias” consecuencias, al escenario de la danza contemporánea fue un trabajo pensado, y realizado, por la coreógrafa Sunny Savoy y el músico Ernesto Pérez, en la obra “Perdiendo… todo”.

La obra representada por quince alumnos del Taller de Danza Contemporánea, se estrenó en el Teatro Espacio de la Facultad de Artes Escénicas en mayo, se presentó en el Teatro del Centro de las Artes en julio y fue puesta en escena en el Aula Magna del Colegio Civil Centro Cultural Universitario del 7 al 9 de agosto.

Basándose en una inquietud que rondó en su cabeza el último año, y debido a los acontecimientos recientes que ocurren en Monterrey, la artista quiso escudriñar en los orígenes de tales cambios sociales para llevarlos a la danza contemporánea.

Dijo empezar a hacerse la pregunta ¿por qué sucedía esto?, y encontrar que la respuesta casi siempre llegaba a que en alguna parte del pasado hemos dejado de preocuparnos de las cosas importantes.

Considera que, como sociedad, hemos empezado a ser demasiado egoístas. Que la alienación mercadológica y el consumo parecen ser más importantes que las cosas esenciales para la vida, como la honestidad, la humildad, la tolerancia o el respeto.

Y trasladar eso a la danza contemporánea fue un proceso muy largo de trabajo grupal y artístico, reflexionó quien ha conducido más de 120 obras en sus casi treinta años de experiencia como maestra y bailarina.

El primer flash coreográfico se hizo comparando el perder toda tranquilidad con el espacio físico. Como metáfora se usaron grandes tapetes, o alfombras, habitados por grupos, familias, parejas o individuales; recortándose según cada perdida.

“Cada tapete representa nuestro medio”, explicó Savoy, “se empieza cortando a la comunidad como relación más grande, le sigue la calle, la familia, la pareja y, al final la soledad. Se pierde todo”

¿Qué originará ese desencanto por la dulce fiesta de las cosas más sencillas? La maestra responde que quizá sea el ritmo de vida y la mecánica social actuales.

De ahí que plantee que la obra sea una propuesta para que, todo individuo inserto en este ciclo, regrese a ese estado natural donde se encontraba.

“Tratar de recordar que todo se empieza donde mismo, y no con una cosa muy grande como una política, sino en su casa. Recordar qué valores son importantes en la vida, qué es lo esencial, realmente escuchar a las personas y ser menos egoísta.”, propuso.

Siguiendo con la lectura que se podría el público de la obra, la artista dijo esperar que la reflexión llegue a su interior, y que al día siguiente, despertar y vivir la vida con más plenitud.

“Recordar porqué vivo, por qué despierto. Que sea para hacer algo importante con su familia, amigos o el trabajo, pero que no se vuelvan las cosas tan superficiales, donde ya no importa lo que pasa alrededor”, expresó.

CRÉDITOS

Coreografía: Sunny Savoy Composición musical: Ernesto Pérez “El Gallo” Bailarines: Diana Barrera Aguirre, Byanca Borbón Benítez, Edith Calderón Ibarra, Jessica Cepeda García, Claudia Durán Durán, Nidia Garza Berúmen, Carolina Garza León, Leslie Gabriela González Gómez, Jorge Juárez Nava, Paulina Martínez Siqueiros, Candy Martínez Quiñónez, Iris Quintero Partida, Jesús Leos Rodarte, Mayra Sotero Castillo y Priscila Vázquez Acevedo Escenografía, iluminación y vestuario: Sunny Savoy Asistente técnica: Claudia Lobo Elizondo Asistentes de producción: Claudia Durán Durán y Mayra Sotero Castillo

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