Conferencia: “El Congreso en la transición política mexicana”

De WikiNoticias UANL

21 de febrero de 2006

Alberto Anaya, líder nacional del Partido del Trabajo (2006).

Sobre la transición política actual una cosa es lo que dicen las constituciones y lo que dice la práctica, “en México ha sido una práctica de subordinación del Poder Legislativo al Presidente y ese mismo esquema se traslada a los estados”, arremetió Alberto Anaya, entonces líder nacional del Partido del Trabajo.

Durante su conferencia “El Congreso en la transición política mexicana”, en el marco del ciclo Realidad y Perspectivas del Poder Legislativo en México que convoca el Centro de Estudios Parlamentarios de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), quien fuera Diputado Federal y Senador atacó el presidencialismo que se vive en México.

DOLOROSA TRANSICIÓN

Fue el maestro Abraham Nuncio, en calidad de Director del Centro de Estudios Parlamentarios, quien presentó ante un nutrido público –en el que destacó la presencia de la diputada Guadalupe Anaya-, al dirigente peteísta, quien en tono amable descalificó que se está trabajando para ser un país bipartidista.

Primero habló de lo dolorosa que ha resultado la transición política; recordó que igual sucedió con la transición de la Colonia a la Independencia, que a la postre costó la pérdida del territorio mexicano y la guerra de reforma, así como la intervención francesa.

“Y con ello el riesgo de perdernos como nación independiente estuvo siempre latente; por eso un capítulo importante en la historia del Congreso fue el congreso constituyente, esa división de poderes que apenas nos empieza a ser efectiva”, expresó desde el podio.

Aunque lamentó que el Congreso del país estuviera subordinado al presidente en turno, y aseguró que la revolución de reforma lo convalida: el ejercicio juarista consolidó este presidencialismo.

“El presidencialismo no es producto de la Revolución Mexicana, viene desde mucho atrás, desde Juárez y Porfirio Díaz; además tiene grandes poderes constitucionales y nuestra Constitución se reforzó en la Revolución Mexicana, el México de hoy tiene esa herencia”, continuó Anaya.

A lo largo de las reformas constitucionales, han logrado sobrevivir artículos como el 3, 123 y 17 y aunque ha habido intentos fuertes de revisión de la Constitución, de la última a la fecha el hacer válido la división de poderes ha costado mucho al pueblo.

Alberto Anaya precisó que el haberse roto el Pacto Social de la Revolución Mexicana –donde el gobierno se comprometía a la mejoría social, económica y política del país a cambio de apoyo de las instituciones y el pueblo-, derivó la debilitación de México como nación.

“En 1982 cuando comienza a aplicarse el proyecto neoliberal, el gobierno mexicano ya no da bienestar a las masas y la población empieza a desmantelarse como estado de bienestar que hubo de 1940 al 81; las instituciones como el IMSS empiezan a debilitarse e incluso el sistema de educación y vivienda”, aseguró.

Y luego reflexionó que a medida que esto se generalizaba, en esa misma medida el gobierno empezaba a perder el poder.

“Ante la ruptura del pacto social se dio una revolución electoral, el fraude de 1988 se fue generalizando y hay debates sobre quién ganó la presidencia en aquella ocasión; a partir de ese macrofraude se perdió el control del Congreso”, dijo Alberto Anaya, quien en ese tiempo era Legislador.

En su disertación, el líder el PT (Partido del Trabajo) dijo que como consecuencia de las crisis recurrentes, el PRI (Partido Revolucionario Institucional) perdió la presidencia en el 2000, “todo por perder el pacto social de la Revolución Mexicana que todavía no se recupera; la transición política de México ha tenido altibajos, la reforma electoral del 196 fue un avance, pero desde ahí sólo ha habido contrarreformas”.

De la posibilidad de ser un país bipartidista, Anaya dijo que la gran pluralidad –política, cultural e ideológica-, que se vivía en la sociedad mexicana no puede mantenerse en dos partidos.

“Muchos dicen que esto es muy moderno, pero tener un país como México con tan sólo dos partidos no es modernidad, ya en el siglo 19 lo vivimos –liberales y conservadores- y fue muy lamentable”, expresó.

La ponencia de Anaya tuvo lugar el 20 de febrero de 2006 en la sala de usos múltiples de la Biblioteca Universitaria “Raúl Rangel Frías”.

Herramientas personales