Concierto de Horacio Franco y Víctor Flores: del Medioevo al danzón

De WikiNoticias UANL

6 de diciembre de 2006

Un recorrido por siglos de música fue lo que disfrutaron los asistentes al concierto Del Medioevo al danzón, ofrecido por el dueto conformado por el flautista Horacio Franco y el contrabajista Víctor Flores en el Teatro Universitario.

Un recorrido por siglos de música fue lo que disfrutaron los asistentes al concierto Del Medioevo al danzón, ofrecido por el dueto conformado por el flautista Horacio Franco y el contrabajista Víctor Flores en el Teatro Universitario. Temas barrocos, sacros, prehispánicos, danzones, cortesanos, melodías cubanas y hasta éxitos de los Beatles fueron parte del programa ofrecido por los músicos, bajo las premisas de universalidad, pluralidad y diversidad en un mundo cada vez más caótico.

Armado con 13 flautas tanto de madera como de marfil, el dueto tuvo un arranque frío pero conforme avanzaba el concierto la emoción y brillantez se apoderaron del público, que respondió efusivamente ante el talento de los ejecutantes de los instrumentos considerados como los “patitos feos” de la música.

Su propuesta radica en que, hermanando la diferente música, se trata de ver que la humanidad siempre ha tenido las mismas dudas, sentimientos, deseos e interés por explicar el mundo, a pesar de que por cuestiones religiosas, políticas o ideológicas nunca se han podido combinar, pero que es posible una convivencia armónica si la música se realiza con honestidad y se ubica en un mismo plano sin dudar de los valores que reflejan, siendo el hilo conductor la sensibilidad.

La versatilidad y creatividad de Franco fue evidente desde el principio, al alternar su ejecución de la flauta con el uso de un atado de conchas marinas en su tobillo derecho, las cuales agitaba al mismo tiempo que tocaba en la flauta El son de la Catarina (Anónimo maya) y una serie de música indígena mexicana de varias regiones.

Sin duda la combinación de la dulzura y luminosidad acústica de la flauta fue complementada armónicamente con la gravedad y profundidad del contrabajo, obteniendo un resultado musical que pocas veces puede apreciarse cuando forman parte de una orquesta, por ejemplo.

El dúo Franco-Flores investiga todas las posibilidades expresivas de sus instrumentos y encuentra una “universalidad de la expresión musical” a pesar de la diversidad de estilos. Con ello muestran que ambos instrumentos, independientemente de las condiciones de producción y recepción, y de función de la obra y del ámbito social, desarrollan una fuerza conjunta que una a las generaciones, rebasa las fronteras de los siglos y acorta las distancias.

Como encore, el dueto ofreció Chacona para primera suite para flauta, tema cortesano de la autoría de Luis Antoine Dornel, un creador muy poco conocido, refirió Franco.

El repertorio pasó por obras de Johann Sebastian Bach, Jacopo da Bologna, Georg Philipp Telemann, John Lennon y Paul Mc Cartney, Ernesto Lecuona, Friederich Haendel, Amador Pérez, Arcanuelo Corelli, Abelardo Valdés, Jacques Hotteterre y Tomás Ponce Reyes, así como las dos piezas anónimas prehispánicas y una sonata para flauta y continuo anónima presente en un manuscrito de la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México datado del siglo XVIII, que divididos en cuatro bloques y un intermedio obtuvieron una larga y sincera ovación de pie por parte de la audiencia.

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