Comprueban propiedades de plantas locales

De WikiNoticias UANL

31 de agosto de 2010

En este proyecto se trata de aislar los distintos compuestos de estas plantas y encontrar aquellos que presentan actividad contra microorganismos resistentes.

El uso de plantas para curar algunas enfermedades es una práctica milenaria, la mayoría de los fármacos que se usan en la actualidad son derivados de hierbas medicinales, ya que sus ingredientes activos han comprobado su eficacia.

En el noreste de México, concretamente en el Estado de Nuevo León existe una gran variedad de plantas que los pobladores han utilizado por siglos como remedios para ciertas enfermedades. Ahora algunas de estas plantas son sometidas a pruebas por parte de científicos para validar sus cualidades.

El doctor Luís Alejandro Perez López, especialista en Química Biomédica, en conjunto con un grupo de colaboradores lleva a cabo la investigación de tres hierbas muy comunes en la región, pero poco estudiadas a profundidad.

Este proyecto, partió de una investigación anterior de 20 plantas de la región, en las que buscaban actividad contra Mycobacterium tuberculosis y otros microorganismos que causan infecciones en el aparato respiratorio. De esas plantas fueron elegidas tres por su interesante actividad antimicrobiana.

Las tres plantas que se investigan son la "Cordia boissieri”, conocida como “anacahuita”, flor típica de Nuevo León, la “Schinus molle”, conocido en la región como “pirul” y la “Chrysactinia mexicana”, llamada “hierba de San Nicolás”.

Se trata de aislar los distintos compuestos de estas plantas y encontrar aquellos que presentan actividad contra microorganismos resistentes.

Hasta el momento se ha aislado uno de los varios compuestos responsables de la actividad antibacteriana y que ha presentado propiedades contrarias a la bacteria que causa la neumonía.

Una de las cosas que se tendrá que definir también es si el extracto de la planta y su compuesto aislado presentan citotoxicidad contra células normales del cuerpo, es decir si pueden dañar células sanas, pues se busca que el efecto sea dirigido sólo a microorganismos específicos.

Lo anterior se tiene que comprobar científicamente, pero se cuenta con el precedente de la medicina tradicional, en la que la gente ha usado durante años estas hierbas para curar sus enfermedades.

Los extractos de estas plantas y en particular el de “Schinus molle”, ya han sido sujeto de investigación en otras ocasiones y por parte de otras organizaciones pero ésta es una de las pocas investigaciones sobre sus compuestos aislados.

Otro aspecto que distingue esta investigación es el uso de un aceite esencial del fruto, el cual es purificado por los investigadores. Esta purificación consta de hacer una especie de té del cual se extrae el vapor de libera este líquido, posteriormente éste es sometido a distintos métodos de separación para poder definir los compuestos.

Una vez que los compuestos son separados, pueden ser probados no sólo con las enfermedades en las que ya se conoce su efectividad, sino contra otras bacterias para verificar si pueden combatir sus efectos. Por ejemplo, existe el caso del pirul y la Chrysactinia mexicana, las cuales han resultado activas contra la tuberculosis.

“Queremos que ese uso de la gente (uso de las hierbas), tenga validez científica” finalizó el Dr. Pérez López.

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