Colectan libros en apoyo a bibliotecas de Tabasco

De WikiNoticias UANL

18 de febrero de 2008

En pro de la reconstrucción de 60 bibliotecas públicas del estado de Tabasco.

El estado de Nuevo León se volcó en ayuda para cubrir las necesidades primarias de los damnificados por las inundaciones que se registraron en Tabasco durante el año 2007, a través de donativo de ropa y alimentos.

Ahora el exhorto es otro y es convocado por la academia: reunir poco más de 15 mil libros de -distintos niveles del conocimiento-, que serían entregados como donativo para la reconstrucción de al menos 60 bibliotecas públicas del estado de Tabasco, que perdieron cerca de 30 mil volúmenes.

Esta convocatoria la encabezó la Asociación Mexicana de Bibliotecarios, A. C. Sección Nuevo León y participaron cuatro instituciones de educación superior de la localidad que otra vez se hermanaron por una causa noble: la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), la Universidad de Monterrey (UDEM), la Universidad Regiomontana (UR) y el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM).

CAMPAÑA PARA ALIMENTAR EL ESPÍRITU

Esta campaña de apoyo para la reconstrucción de las bibliotecas del estado de Tabasco arrancó formalmente el viernes 15 de febrero de 2008 y concluyó el 30 de abril del mismo año; la Universidad Autónoma de Nuevo León fue la institución sede y fungió entonces como centro de acopio de los libros a través de la Biblioteca Universitaria “Raúl Rangel Frías”.

El llamado era uno: se estaban solicitando libros de todos los niveles educativos, pero que fueran textos en buen estado, que fueran útiles, que se pudieran enviar a Tabasco que estaba entonces trabajando en el proceso de restauración de sus bibliotecas.

“La parte de las bibliotecas estaba rezagada porque había otras prioridades, era urgente comer, vestirse y tener un lugar para descansar; ahora habiendo avanzado el proceso de restauración del estado, creemos oportuno voltear a ver otras necesidades que son muy importantes como son las bibliotecas, que sabemos se perdieron cerca de 30 mil libros, material valioso e irrecuperable”, enfatizó Porfirio Tamez Solís.

El entonces titular de la Dirección General de Bibliotecas de la UANL destacó que con las inundaciones se dañaron muebles, computadoras, estantería; así que establecieron contacto con Porfirio Díaz, Coordinador de Bibliotecas Públicas en Tabasco para que encabezara allá una campaña como la que inició en este estado.

“Nuestra institución ya tiene mobiliario, estantes, acervo, se han reunido por lo menos 3 mil 500 volúmenes, lo digo con toda humildad; lo que trato de decir es que la Universidad una vez más asume la responsabilidad que tiene ante la sociedad y está respaldando una iniciativa que nació en la Ciudad de México con la AMBAC y que hemos retomado con el capítulo Nuevo León”, insistió el funcionario universitario.

Se previó que para la primera semana de mayo de 2008 se pudiera enviar todo lo recabado, “es importante señalar que hay un control muy estricto de los donativos que se hacen a la institución para que en su momento se entregue a donde debe ser, por eso nos coordinamos con un hermano bibliotecario para que sean quienes distribuyan de manera equitativa lo que se reúna”.

Tamez Solís dejó claro que llegar a construir una biblioteca cuesta muchos años, mucho esfuerzo y mucho dinero, “por eso quisiéramos desde Nuevo León aportar el 50 por ciento de lo que fue la pérdida, es decir, que se logre reunir al menos 15 mil volúmenes: el Rector, ingeniero José Antonio González Treviño nos ha dado todo su respaldo para trabajar hacia dentro de nuestra institución y en un momento dado enviar todo el mobiliario, equipo y acervo al estado de Tabasco”.

Durante el anuncio de la campaña también estuvieron el entonces Presidente de la Asociación Mexicana de Bibliotecarios, A. C. Nuevo León, Reymundo Juárez Jiménez; Daniel Sanabria, del Departamento de Bibliotecas del ITESM, y Gloria López Celia, entonces Coordinadora de Bibliotecas de la UR.

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