Cine mexicano y su consumo

De WikiNoticias UANL

29 de octubre de 2009

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Durante su ponencia dentro del ‘Coloquio de Culturas Populares’, la Doctora Lucila Hinojosa Córdova.

Dentro del marco del ‘Tercer Coloquio de Culturas Populares’, realizado en Colegio Civil Centro Culturas Universitario (CCCCU), y organizado por el CONARTE en el 2009, la Doctora Lucila Hinojosa Córdova, Subdirectora de Investigación y Estudios de Postgrado de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, ofreció una ponencia enfocada a la producción y exhibición del cine mexicano.

Ante decenas de profesionales de la comunicación, docentes y estudiantes, la conferencia titulada "Cine transnacional, espectadores globales: Oferta y consumo de películas mexicanas en Monterrey", fue realizada el 28 de octubre, en el patio central del recinto universitario.

“Distintos investigadores, como el reconocido economista Ernesto Piedras, señalan que si bien México, es el quinto mercado mundial en número de espectadores y el cuarto, en las trasferencias de regalías al extranjero por concepto de consumo de materiales audiovisuales procedentes de Estado Unidos, la producción fílmica nacional no es equivalente a estas cifras”.

“En los últimos 15 años, y desde la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en 1992, se ha visto disminuir considerablemente la producción, exhibición y consumo de películas mexicanas”.

“Un control oligopólico de las empresas transnacionales distribuidoras de películas, una legislación inequitativa para el sector y una política cultural insuficiente para el desarrollo de esta industria, propició que la década de 1990 fuera la de mayor abatimiento de la producción fílmica desde que se adoptaron las políticas económicas neoliberales como la apertura de los mercados, privatizaciones y cambios regulatorios que han afectado negativamente a varias industrias del país, entre ellas la cinematográfica”.

“Una de las causas de la baja producción de cine nacional es la falta de incentivos para la inversión de capital”, explicó Hinojosa Córdova, Doctora en Ciencias de la Comunicación Social por la Universidad de La Habana, Cuba.

“Del ingreso en taquilla, el exhibidor se queda con el 60 por ciento menos impuesto; el distribuidor con el 25 % correspondiente a la recuperación de gastos, más comisión; y el productor recibe, en el mejor de los casos, un 15 por ciento”.

“Sólo tratándose de un éxito en taquilla, este porcentaje podría representar una ganancia para los productores. Por otra parte, recuperar la inversión en una película mexicana, puede tardar de dos a tres años, dependiendo de su comercialización, y en la mayoría de los casos difícilmente se recupera, porque no cruza las fronteras y sólo se exhibe en nuestro país”.

La también catedrática e investigadora de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), y miembro del cuerpo de investigadores de CONACYT, comentó que a diferencias de los países desarrollados, que observan en la industria fílmica una oportunidad para obtener ganancias económicas, a la par de generar contenidos para un población local e internacional, México no cuenta con una política razonable al respecto.

“Las industrias culturales son una fuente de ingresos importante en su contribución al PIB (producto interno bruto), superior a otros sectores de la economía de nuestro país (en el 2007 fue de 7.3%), por lo que es urgente una adecuada planeación de políticas culturales que promuevan la producción y el consumo."

“Tanto, desde el punto de vista de la educación integral de los ciudadanos, como por el lado del crecimiento económico, es necesario establecer reglas claras para el desarrollo, tanto del sector cultural como del país en su conjunto”, expresó en su ponencia Hinojosa Córdova.

Ante este panorama, la investigadora mencionó que se necesitan crear públicos para el cine local, al igual que espacios alternativos a los cuales acudir a ver este tipo de cine.

“Una creciente generación de cineastas con más voluntad que recursos económicos, está participando con propuestas de renovada calidad y estética en un mercado global cada vez más competitivo, y están generando nuevos públicos y nuevos gustos por lo propio”.

“Hacen falta políticas económicas que apoyen, no necesariamente subsidien, a los cineastas nacionales”, señaló la Doctora Lucila Hinojosa Córdova.


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