Charla íntima con Einstein

De WikiNoticias UANL

6 de marzo de 2007

Tras numerosos premios y presentaciones a través de distintos lugares, el Aula Magna del Colegio Civil Centro Cultural Universitario realizó, por vez primera en Monterrey, la puesta en escena de "El monólogo de Einstein".

En 1993 el Foro Museo Rufino Tamayo de la ciudad de México presentó el estreno de El monólogo de Einstein iniciando así una trayectoria de trece años ininterrumpidos en escena.

Tras numerosos premios y presentaciones a través de distintos lugares, el Aula Magna del Colegio Civil Centro Cultural Universitario realizó, por vez primera en Monterrey, la puesta en escena los días 21 y 22 de febrero de 2007.

Original de Gabriel Emmanuel, la obra está constituida en dos partes, en las cuales se expone la vida del famoso científico, a través de una charla plagada de remembranzas que nos permiten vislumbrar su carácter humano.

El primer actor, Patricio Castillo, bajo la dirección de Bruno Schwebel, da vida al personaje quien, en su cumpleaños número setenta, relata mediante un lenguaje sencillo y ameno, algunos episodios de su historia y expone lo más característico de su trabajo como físico.

Castillo interactúa con el público de manera natural, involucrándolo en la obra y mostrando a un Albert Einstein desmitificado y simpático, quien a través de diversos ejemplos prácticos explica la Teoría de la Relatividad, de la energía y la gravitacional. En esta última incluso invita a dos voluntarios para que pasen al escenario y así explicar cómo funciona el campo gravitatorio.

La interpretación del primer actor logra que el monólogo transcurra de manera ágil, hablando sobre la niñez del científico en la Alemania nazi, la relación con su madre y el gusto que le inculcó por la música su tío y el álgebra y el poco entendimiento que existía entre él y su padre.

También expone la importancia que tuvieron algunas mujeres en su vida, como su asistente que le cuidó durante mucho tiempo, encargándose de cosas tan básicas como las horas de sueño del físico o la dieta alimenticia que debía llevar.

Recuerda de igual manera a su primera esposa y sus cuatro primeros artículos publicados, los problemas que le llevaron a la ruptura de su matrimonio y la relación con su prima con la que después contrajo nupcias.

Muestra su posición religiosa, los problemas a los que se enfrentó por su origen judío, su amistad con algunos científicos, la manera en que sobrellevaba a sus detractores y su naturaleza pacifista, la cual siempre se vio amenazada por las circunstancias de la época, pues continuamente se le obligó a tomar partido en cuestiones bélicas.

La constante durante el desarrollo de la obra es la soledad de Einstein quien a pesar de su fama, de la trascendencia de sus aportaciones científicas, de las relaciones con importantes personajes de su época, finalmente sus recuerdos se convierten en su única compañía.

Así, concluye reflexionando sobre las cosas más importantes de la vida, sopesando el tiempo dedicado al desarrollo de su trabajo con las personas a las que perdió, en especial a sus dos hijos y resaltando la importancia de las relaciones humanas, dejando como mensaje final que hay que aprovechar el tiempo para vivir.

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