Cerró con éxito la presentación de El Despertar de la Primavera

De WikiNoticias UANL

25 de marzo de 2009

Wendla Bergman, su madre representada con un títere y su titiritero.

Con un escenario repleto de represión, discriminación, apatía y abuso hacia los jóvenes, se llevó a cabo la puesta en escena de la adaptación teatral a la obra escrita por Frank Wedekind.

Enriquecida con danza, acrobacia y apoyos multimedia, bajo la dirección de Javier Serna, la obra se presentó los días 20, 21 y 22 de marzo de 2009, en la Gran Sala del Teatro de la Ciudad de Monterrey, representada por estudiantes de la Escuela de Teatro de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).

PROYECTO 03-21 EL DESPERTAR DE LA PRIMAVERA

Fueron 15 los jóvenes actores que en Proyecto 03-21 ‘El Despertar De La Primavera’ representaron durante dos horas la controversial tragedia que padecen varios adolescentes alemanes al enfrentar las costumbres burguesas de su época.

Sin importar el paso de los años desde aquella Alemania de 1891, la obra de Wedekind está vigente en el México de nuestros días.

La presentación de los alumnos de teatro de la Facultad de Filosofía y Letras abordó libremente los temas de: sexualidad, religión, educación, vergüenza, género, pero sobre todo el del abuso de poder de la autoridad patriarcal sobre los menores.

Desnudos, semidesnudos, besos y caricias entre personas del mismo sexo, violencia, ignorancia, miedo, culpa, inocencia y muerte fueron actos que se hicieron presentes durante el evento.

Entre el público se podían distinguir personas jóvenes, adultos y adultos mayores, que en todo momento dirigieron su atención hacia el preparado escenario.

El recurso multimedia ofreció un ‘plus’ a la obra. De vez en vez, la iluminación disminuía para dar entrada a siluetas, tanto de hombres como mujeres, las cuales interactuaban con los actores en escena sosteniendo conversaciones de lo moral, lo bueno y lo malo, del que dirá la sociedad ante tal situación y otros aspectos relacionados.

Sin embargo la interacción no finalizó ahí. En tres ocasiones el público también participó. Al inicio de la obra un actor paseándose por las butacas, repartió condones argumentando que en algún acto el público lo podía llegar a necesitar, a lo que los presentes respondieron con risas.

Tiempo después, otra actriz se presentaría caminando sobre las mismas butacas, saltando literalmente por encima de los presentes. Y casi al final, el desnudo atlético de un varón repetiría lentamente este mismo acto.

Así fue como entre risas, lamentos, murmullos, largos silencios y rostros a ratos pensativos, en otros sorprendidos, el público despidió la controversial obra del no menos controversial Frank Wedekind.

Herramientas personales