Celebra aniversario de oro la Generación Centenario del Colegio Civil

De WikiNoticias UANL

28 de junio de 2007

La Generación 55-57 del Colegio Civil regresó a su alma máter para celebrar el jubileo de oro.

“Quien vive la experiencia de cursar sus estudios en nuestra institución, es universitario para siempre; los convoco a todos ustedes para que se acerquen a su alma máter, porque nuestra institución necesita enriquecerse de su experiencia”, expresó el entonces Rector de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), José Antonio González Treviño, a los integrantes de la Generación del Centenario del Colegio Civil de 1957, en su jubileo de oro.

Esta ceremonia que reunió a los estudiantes y maestros de la generación 1955-1957 resultó bastante emotiva desde su inicio, donde hubo de todo tipo de reencuentros y nostalgias, que al final fueron aderezadas por la letra de “Marchita el alma”, de Manuel M. Ponce.

Recuerdos gratos, homenajes póstumos a quienes ya no están en este mundo, reconocimiento a los maestros célebres fue lo que aconteció en el Aula Magna del Colegio Civil Centro Cultural Universitario; acto que atestiguó Rogelio Cerda Pérez, entonces Secretario General del estado de Nuevo León; así como Alfonso Rangel Guerra, director del Centro de Estudios Humanísticos de la UANL; Jesús Gerardo Dávila y Mario López, alumno y profesor de la generación que egresó hace medio siglo.

REGRESAN A SUS ORÍGENES

Un regreso a la página la hizo Jesús Gerardo Dávila, quien enumeró la larga lista de maestros del Colegio Civil, desde Consuelo Botello, Lidia Villanueva, Alicia Quiroga y Dorita Valdéz de Alvarado, hasta Plinio Ordoñez, Salvador Villarreal Garza, Vicente Reyes Aurrecoechea, Salvador Garza Salinas, Mateo Sáenz y Francisco M. Zertuche.

“Veo un recinto glorioso lleno de amor, que está lleno de amor al Colegio Civil y sus mejores tradiciones a la Universidad, sus colores los que tradicionalmente hemos defendido aún sudando gotas de sangre; es un amor al cuerpo docente que estimuló nuestra imaginación”, dijo emocionado el egresado.

Insistió en el esfuerzo conjunto de todos los maestros que les impartieron clases y de otros maestros, intelectuales y escritores de la toda la República Mexicana, “pero a pesar de los fuertes embates de la globalización económica e ideología sobreviven cuatro aspiraciones no cumplidas: la independencia cultural, la enseñanza que libere y no enajene las conciencias, la mejor distribución de la riqueza y por encima de todas, el respeto del hombre por el hombre”.

Previo al mensaje del entonces Rector José Antonio González Treviño, se entregaron reconocimientos a los maestros que integraron la planta docente durante 1955-1957 y en su nombre tomó la palabra Mario López.

Recordó que hace 50 años la Universidad celebraba los cien años de vida del Colegio Civil, de ahí que fueran reconocidos como la generación que compartió y vivió el centenario de esta institución, lo que les comprometía de manera ineludible con la historia.

“No era una generación más, era la generación del centenario del Colegio Civil y era un compromiso que había que asumir como una responsabilidad; aquella universidad joven y romántica de los años 50 quedan en la nostalgia y el recuerdo”, pronunció emocionado.

Luego habló el entonces Rector José Antonio González Treviño quien insistió en que los testimonios de vida profesional y persona de los universitarios de todos los tiempos han incrementado la grandeza de la Máxima Casa de Estudios y con ello de la grandeza de Nuevo León.

“Esas semillas sembradas en las mentes y corazones de los integrantes de esta generación germinaron, crecieron y han dado óptimos frutos; todos los universitarios nos regocijamos con esta celebración, por supuesto que los excelentes resultados del bachillerato único se logró gracias a una pléyade de profesores que se entregaron a sí mismos por el beneficio de sus alumnos”, aseguró.

González Treviño fue enfático al señalar que “quien vive la experiencia de cursar sus estudios en nuestra institución, es universitario para siempre; los convoco a todos ustedes para que se acerquen a su alma máter porque nuestra institución necesita enriquecerse de su experiencia y participación”.

Por último tomó la palabra el entonces Secretario General de Gobierno Rogelio Cerda Pérez, quien expresó que ese día era motivo para reflexionar en que el camino que se debía pavimentar a las nuevas generaciones era el camino a la educación, la ruta inequívoca que nos conducía al éxito.

“Sin educación no hay ningún futuro posible y hoy constatamos que el paso de nuestra casa de estudios es seguro y constante, a sus alumnos nos toca llevar el nombre de la institución en hombros, haciendo un trabajo profesional y competente que la haga sentir orgullosa de nosotros”, concluyó el representante del entonces Gobernador del Estado José Natividad González Parás.

GRUPO DE PROFESORES HOMENAJEADOS:

Dr. Rolando Alanís García, Profesor Manuel Alvarado de la Fuente (lo recibe su esposa), Dorita Valdez Alvarado, Dr. Omar Arteaga Elizondo, Ing. Sergio Bejar, Lic. Consuelo Botello, Lic. César L. Flores, Dr. Ernesto Cantú Gómez, Lic. María Elena García, Gustavo Leal Isla, Dr. Manuel de León, Lic. Mario López Ramírez, Lozano Alanís, Ing. César Valdemar Lozano Chaires, Ing. Gonzalo Ocañas, Ing. Antonio Palomares, Dr. José Antonio Pérez Galvéz, Ing. Mateo Quiroga, Lic. Alfonso Rangel Guerra, Ing. Ricardo Rangel Guerra, Ing. Rodolfo Rodríguez García, Lic. Rogelio Salinas Salinas, Ing. Gerardo Torres Díaz, Ing. Nicolás Treviño Navarro, Ing. Domingo Treviño Sáenz, profesor Tomás Rangel Rodríguez, Ing. Pedro Salce González, Ing. Pedro Sergio Martínez Rodríguez, Lic. Rogelio Villarreal Garza, lo recibe su esposa Lucy Villarreal; José Arzabe.

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