Campeona olímpica de natación visitó la UANL

De WikiNoticias UANL

12 de marzo de 2008

Cristina Teuscher, doble medallista Olímpica en Atlanta 96 y Sydney 2000 en el Centro Acuático UANL.


La nadadora norteamericana Cristina Teuscher, doble medallista Olímpica en Atlanta 96 y Sydney 2000, seis veces campeona nacional de los Estados Unidos, sostuvo una charla con estudiantes de la Universidad Autónoma de Nuevo León como parte de su gira mundial que tiene el objetivo de promover los valores del triunfo y el espíritu olímpico, en víspera de Beijín 2008.

Después de ganar su primer campeonato nacional a los dieciséis años de edad y de cara a los juegos olímpicos de Atlanta 1996, la Federación de Natación de los Estados Unidos le fijó a la joven Cristina Teuscher la cuota de tres medallas de oro.

“Yo me quedé aterrorizada –recuerda la nadadora–, perdí un poco la confianza en mí misma, me enfoqué en lo negativo y en lo que no podía controlar como era ganar medallas de oro, nunca puedes controlar cosas así.”

Cristina fue invadida por el miedo, los nervios, la tensión y la presión que le causaron, además, la pérdida de siete kilos de masa muscular.

“Mis amigas me veían salir al estadio con una cara de asustada, había veinte mil personas, te veían con la gorrita americana y empezaban a aplaudir y gritar USA, USA hasta que el piso vibraba.”

Después de sus dos fallidas primeras competencias pensó en abandonar la justa olímpica, la natación y hasta el país, “estaba tan triste”, explica.

Los dos días antes de la última prueba los dedicó a reencontrarse, se prometió salir a la alberca más relajada y con una sonrisa, además de pasar más tiempo con sus padres fuera de la villa olímpica en busca de su cariño y apoyo.

“Lo que hice en esos dos días fue recordar a esa chiquilla de tres años que le encantaba estar en el agua. Cuando ustedes estén pensando lo que quieran hacer ahora, es muy importante pensar qué les gusta, qué les encanta hacer, en qué tienen pasión”.

“A veces empezamos un camino que otros nos dictan, es muy importante prestar atención a lo que te gusta a ti porque para tener éxito en algo hay que trabajar duro, pero si te encanta no importa, como en mi caso; levantarte a las cinco de la mañana para ir a nadar, el camino es más fácil cuando disfrutas el proceso, no estar obsesionado por los resultados.”

Con esta idea en mente salió a la prueba de 4x200 haciendo mancuerna con Jenny Thompson, Trina Jackson y Sheila Taormina para dar a su país la codiciada medalla de oro gracias a su supremo esfuerzo.

Por ello sus primeros juegos olímpicos, explicó Cristina ante un auditorio lleno de jóvenes deportistas y estudiantes universitarios reunidos en la Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías, fue una prueba de superación de fracasos.

En base con esta experiencia, como capitana de la selección americana conquistó en las olimpiadas de Sydney, Australia, cuatro años después, la medalla de bronce en la prueba de los 200 metros combinados femenil. Sin embargo, para la doble medallista olímpica siguieron las pruebas a superar, no en una piscina, sino en la vida profesional. “Después de retirarme en 2001, pasé cinco años tratando de encontrarme, sufrí bastante.”

Hace dos años, explica la graduada de la Columbia University de Nueva York, encontró su camino al éxito gracias a los tres factores que tomó de la natación: la pasión, proponerse metas y superar los fracasos.

“Es importante tener una pasión, algo que realmente te encanta hacer pero también es importante tener metas y soñar un poco, es muy importante tener eso en mente y sentirlo.”

Quien le ayudó a aspirar a dar el salto a nivel internacional fue su instructor olímpico, quien la eligió para entrenarla cuando a los doce años de edad participaba en competencias locales sin ser una nadadora excepcional.

“A mí me sorprendió –recuerda–, me puse nerviosa porque sabía que iba ser de otra intensidad.” Por muchos meses la llamó Cindy a pesar de aclararle que se llamaba Cristina. “Yo voy a recordar tu nombre –decía– cuando valga la pena recordarlo. No vamos a hacer peces grandes en lagos chiquitos.”

“Mi entrenador quiso saber hasta dónde quería llegar yo en la natación, entonces era una prueba para comprobar si yo quería ir por ese camino.” Mostrándole la portada de una revista donde aparecía la plusmarquista y cuatro veces medallista olímpica Janet Evans, le advertía: “Es a ella a quien le debes ganar”.

De esta manera se propuso a los doce años de edad acudir a unos juegos olímpicos, “para tener una meta así fue como un sueño, pero en ese sentido los sueños son muy importantes porque te motivan”.

A lo largo de su carrera Cristina Teuscher fue seis veces campeona nacional de los Estados Unidos, cosechó tres medallas de oro y una de plata en los Juegos Panamericanos de Mar del Plata en 1995, “sorprendí a todos, hasta a mi entrenador”, comenta.

Actualmente es instructora del idioma inglés en EF Education First, proveedor oficial de enseñanza de idiomas para los jueces y oficiales en los juegos olímpicos de Beijin 2008 y se encuentra realizando una gira mundial con el objetivo de promover los valores del triunfo y el espíritu olímpico.

VISITA CENTRO ACUÁTICO

Como colofón a su plática, Teuscher, nativa de New Rochelle, New York, proyectó un video del relevo 4x200 de Atlanta 96, cuando ganó la medalla de oro, mostró sus medallas a los jóvenes para después contestar preguntas de los alumnos.

A mediodía acudió al Centro Acuático Olímpico Universitario que dirige René Salgado, donde se mostró impresionada por sus modernas instalaciones, “tengo envidia”, expresó. En su graderío departió con los muchachos del equipo representativo de natación de la máxima casa de estudios, quienes aprovecharon la oportunidad de tomarse una foto con la deportista estadounidense de padres argentinos, además de conseguir un autógrafo.

Zayra Alfano, a nombre de los deportistas, le entregó un kit con artículos de la Universidad que incluyó una chamarra azul y oro que enfundó con orgullo y el director general de Deportes, Jaime César Vallejo Salinas, le hizo entrega de la medalla conmemorativa del aniversario 75 de la institución.

“Para nosotros ha sido muy importante tu presencia porque estamos a poco tiempo de inaugurar nuestro centro acuático, tus palabras sencillas, sinceras, llegaron muy bien a los muchachos, el impacto de una figura como tú en todos ellos que, de alguna u otra forma, intentan llegar al sueño que tú lograste.”


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