Apoyan comunidades rurales de Aramberri

De WikiNoticias UANL

19 de mayo de 2006

Con “Demos vida a una sonrisa” llegaron hasta los ejidos San Rafael y Puerto Bajo como brigadas bases y La Trinidad, luego del banderazo de salida que diera el Rector de la UANL, José Antonio González Treviño.

Muy agradecidos quedaron los habitantes del municipio de Aramberri, ubicado al sur de Nuevo León, con los universitarios que dedicaron su tiempo a atender sus necesidades y divertir a los niños a través de la brigada médico-asistencial UANL 2006.

La consigna fue muy clara: “Demos vida a una sonrisa” y con esa tarea llegaron hasta los ejidos San Rafael y Puerto Bajo como brigadas bases y La Trinidad (una de las brigadas móviles y alrededores), luego del banderazo de salida que diera el Rector de la UANL, José Antonio González Treviño.

Y las expectativas se sobrepasaron: se programó visitar tres ejidos y al final fueron 20 –alrededor de 900 beneficiados-, gracias a las brigadas móviles que estudiantes desarrollaron a bordo de cinco camionetas para llegar hasta la sierra, a comunidades de difícil acceso.

Así, una delegación de 282 estudiantes de la UANL –coordinados por la Dirección de Actividades Estudiantiles-, partió hacia el sur del estado para realizar por segunda vez consecutiva la brigada médico-asistencial en comunidades rurales de Aramberri, cumplieron con la tarea y tuvieron éxito.

BRIGADA DE AMOR

“Se recolectaron cerca de 8 mil juguetes, además de víveres que serán distribuidos en el sur del estado; esta brigada nos permite lograr la formación integral de los estudiantes de las diversas facultades, promueve además la solidaridad y el compromiso que tenemos con la sociedad”, dijo el ingeniero José Antonio González Treviño.

El rector de la UANL se dijo orgulloso de los estudiantes de facultades y preparatorias del área metropolitana que brindaron atención médica, odontológica, nutricional y psicológica a las comunidades de Aramberri.

En el marco del Día del Niño, los universitarios obsequiaron no sólo juguetes, ropa, despensas, golosinas y espectáculos infantiles a los pequeños, también su tiempo al dedicarles tres días consecutivos a hacerles agradable el fin de semana con actividades de esparcimiento.

“Esto sin duda será una agradable experiencia para todos ustedes y es que en sus 73 años de vida, la Universidad ha mantenido el liderazgo en lo que a programas de Servicio Social y a la comunidad se refiere y el sur del estado es una parte muy requerida por todos nosotros”, dijo el rector en un breve diálogo que sostuvo con los estudiantes.

Así, los jóvenes partieron el 28 de abril de la Explanada de Rectoría con sus maletas listas hacia Aramberri; el año pasado fue la primera edición de esta brigada al sur de Nuevo León y obtuvieron muy buena respuesta de los jóvenes de las diversas facultades, quienes son convocados por los representantes estudiantiles de cada dependencia.

Gracia Lucía Guajardo Garza, estudiante de la carrera de Lingüística Aplicada con énfasis en Traducción en la Facultad de Filosofía y Letras, comentó orgullosa que su labor fue desde organizar a los grupos de estudiantes en sus actividades y en la brigada, la repartición de juguetes y participar en el show infantil, los días 29 y 30 de abril.

“Me animó a ir el hecho de que se iba ayudar a una comunidad muy necesitada y que les íbamos a dar a los niños un momento de diversión y esparcimiento con el que no cuentan la mayor parte del año, por su condición económica. La sonrisa de un niño es la satisfacción más grande que me pude traer”, explica emocionada.

Reconoce que fue un trabajo duro, pero que todos los brigadistas estaban concientes de ello, “sabíamos que las condiciones en las que íbamos a estar no eran las más lujosas, sin embargo el fin de la brigada compensa cualquier tipo de sacrificio”.

Y con ella coincide Román Francisco Méndez Valdez, joven de 19 años que estudia en la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica, quien tuvo que dormir en piso, lo que siempre resulta cansado.

“Dormir en el piso es cansado, pero si es por ayudar es lo de menos. Con la experiencia uno valora mucho lo que tiene, se da cuenta de lo que tenemos cuando vamos a ese tipo de brigadas, se pone a pensar en que a veces no lo aprovechas, esa gente recibe todo tipos de cosas con gusto, incluso lo que uno ni quiere”, reflexiona.

El estudiante de segundo semestre de FIME comparte que un niño se acercó hacia él para agradecerle el bonito momento que se les hizo pasar con las botargas de diversas facultades de la UANL, como el perro de Veterinaria, el castor de Ingeniería Civil, el Unicornio de Filosofía y Letras, el bisonte de Físico Matemáticas, el zorro de Economía, el cacomixtle de Ciencias Biológicas.

“Para participar en la brigada no tuve problema, mi mamá le gustó la idea de estar en este tipo de eventos, me dijo que es bueno ayudar siempre a la gente que lo necesita y que me iba a servir para que valorara lo que tengo”, confiesa.

En tanto, Manuel Antonio Macías, Presidente de la Mesa Directiva de la Facultad de Trabajo Social y estudiante de sexto semestre, explica que su labor fue integrar comisiones, aprovechando las características y funciones de cada licenciatura y área.

Los estudiantes ofrecieron consultas médicas generales, consultas odontológicas, de nutrición, labor de prevención por parte de Enfermería, pláticas preventivas de cáncer y una escuela para padres a cargo de la Facultad de Psicología.

Los estudiantes de las facultades de Veterinaria y Agronomía acudieron a bordo de camionetas a 17 ejidos que difícilmente podían tener acceso a las brigadas base, a fin de ofrecerles ayuda, entre lo que destacó fueron vacunas para los animales y minerales para las tierras.

“Fue cansado, pero fue una recompensa bien grande ver a la gente que cubrimos sus necesidades, tratamos de echarle más ganas para terminar con la brigada y al final fue un éxito”, dice.

Por último, Gracia se anima y envía un mensaje a los estudiantes que no han tenido una experiencia similar: queremos invitar a la comunidad universitaria en general a que se sume a este tipo de actividades altruistas y al esfuerzo que hace la UANL para que se lleven a cabo; nos sirve para desarrollar el sentido humano que la universidad nos inculca”.


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