Ana Martin: “Mi vida ha sido una fantasía maravillosa”

De WikiNoticias UANL

8 de agosto de 2008

La ganadora del Premio a las Artes de la UANL 2007 en el área de artes corporales, también modelo, conductora, locutora y cantante, será homenajeada en el Festival de Teatro Nuevo León a celebrarse del 7 al 17 de agosto de 2008 en el Teatro de la Ciudad. En la inauguración actuará al lado de Rubén González Garza, decano de la escena nuevoleonesa, y bajo las órdenes de Luis Martín en la obra de teatro Mi querido embustero, basada en la relación amorosa entre el dramaturgo y escritor Bernard Shaw y la actriz Stella Campbell.

A la maestra y actriz de teatro Ana Martín, cuyo nombre real es Ana María Martínez, se le ha vinculado principalmente como maestra y actriz de teatro, donde también ha trabajado como maquillista y productora, pero esto sólo es una parte de su trayectoria artística de 48 años.

Lo que muchos desconocen es su carrera dentro de la radio y la televisión nuevoleonesa, una historia que puede ocupar decenas de páginas en varios libros, ya que es una precursora en este último medio de comunicación en la localidad en la XET, del Canal 6 de TV, al ser la primera locutora en cabina.

En 1960 este canal tenía filiales de Televisión Independiente de México en ciudades del país y hasta en Panamá. También participó en numerosos teleteatros, programas culturales, musicales e infantiles en los canales locales 3, 8, 10 y 12 desde los años 60 hasta 1983.

“Mi vida ha sido una fantasía maravillosa”, afirmó con serenidad, alejada del estruendo y la actitud llamativa de algunos personajes que han intervenido en la televisión.

Pero primero está el teatro. “Desde niña me gustó el arte, representar, cantar, bailar”, dijo enfática. Y aunque señaló no ser “una mujer de aventuras” su trayectoria es diversificada ya que fue alternando sus facetas en las distintas disciplinas.

En medio de la vorágine de actividades se dio tiempo para estudiar diferentes carreras como la licenciatura en ciencias de la comunicación por la UANL, diseño de modas y corte por el Tecnológico de Monterrey, diplomado en arte dramático en la Escuela de Teatro de la Facultad de Filosofía y Letras, actuación y dirección escénica en el Instituto de Artes Escénicas de la Máxima Casa de Estudios, en el Instituto Andrés Soler de la ANDA, de la ciudad de México; drama en el Texas University Kingsville y locución con credencial expedida por la Secretaría de Educación Pública, entre otras.

Todo inició cuando a los trece años de edad se convirtió en maestra de preescolar al grado de transformarse “en la madre de todos los niños”, expresó, “no era la maestra, en ese entonces se decía: la señorita Ana Martín y al ver las clases que impartía de buena conducta y modales, las mamás me fueron trayendo a los hermanitos de quienes estudiaban”.

Un año después, gracias al haberse integrado a un club de jóvenes entusiastas de ciudad Guadalupe que montaba obras de teatro, actuó en un escenario al aire libre en la obra Fando y Lis, de Fernando Arrabal, al lado del historiador Israel Cavazos Garza y la dirección de Humberto Duarte.

Después de ser maestra de preescolar decidió trabajar en otros lugares como vendedora, donde destacó hasta que un día, por los comentarios de una amiga, se enteró de las clases de teatro que se impartían en la XET, donde preparaban a cuadros de actores para el naciente Canal 6 de televisión, a donde llegó en 1960 y participó en diferentes audiciones.

“De treinta y cinco quedamos diez y luego dos locutoras”, dijo sonriente. Ahí estudió biomecánica y danza con Minerva Mena Peña; locución con Mario Melo Strafon, actuación con Carlos H. García y modelaje con otros maestros.

TEATRO

Intervino después en Luz de gas de Patrick Hamilton, dirigida por Carlos H. García, Panorama desde el puente de Arthur Miller, bajo la dirección de Duarte. “En esta obra actué con Armando Cadena, quien fue el que me propuso cambiarme el nombre y además me invitó a varios programas de televisión”, expresó.

Enseguida actuó en Una ciudad para vivir de Ignacio Retes, dirigida por Luis Martín en 1961 en el Aula Magna de la Universidad de Nuevo León con el grupo de la Preparatoria 1, por el que recibió el premio revelación femenina.

“Yo empecé a crecer como actriz cuando Luis Martín empezó a crecer como director y a partir de ese año empecé profesionalmente”, dijo. Luego intervendría en La mala semilla de Maxwell Anderson, también dirigida por Luis Martín, en cuyo elenco participaron las actrices Delia Garda y Fuensanta Zertuche. Por su papel en esta obra a Ana Martín le dieron el premio de mejor actriz.

Ha participado en decenas de montajes como A media luz los tres de Miguel Mihura, La ópera de los tres centavos de Bertolt Brecht, Las brujas de Salem de Arthur Miller, Medea de Sófocles, Las amargas lágrimas de Petra Von Kant de Rainer M Fassbinder, Que te parta un rayo de Reynol Pérez, El Indio muerto de Ricardo Elizondo y Luminaria de Emilio Carballido.

TELEVISIÓN

Aunque ya había realizado varios programas en la televisión a principios de la década de los 60, como El mundo de la mujer, Huckleberry Finn, Variedades del mediodía y Magazzine femenino, Ana Martín consideró que a partir del teleteatro Rutas del destino, donde formó parte de la pareja protagónica con el actor Tony Carvajal, “Las oportunidades me surgieron de un canal y otro”, señaló.

Tanto de los canales 3 y 10 la invitaban a programas en el Canal 6 y viceversa. Sábados a go-go, Carrusel de la alegría, Vámonos pa´l rancho, Agonía de amar, El Ojo de Vidrio, El Show de Panseco, La Tremenda Corte y El Show de Kippy Casado, fueron algunos en los que participó.

Para dar una idea los programas diarios o semanales de varias horas de duración y en vivo. “En esos años empezó el Canal 8 en la ciudad de México y me invitó el productor Eduardo Alatorre e hice un programa que llevó Nefatlí López Páez, también allá hice varios teleteatros con Emilia Carranza, dirigido por Carvajal y estando allá me decidí regresar, atendiendo una invitación que me hizo el arquitecto Héctor Benavides con quien participé en el programa Bingo, además de hacer comerciales en el Canal 12”, afirmó.

Posteriormente participó en varias series del Canal 8, de apoyo a la preparatoria abierta, como Algo más que un cuento, Escenas, Palabra a palabra, Voces de la literatura, La ciudad y usted y otras.

Por si fuera poco, Ana Martín también participó como actriz en las radionovelas Blanco y negro y Martín Fierro, dirigidas por José Ángel Bueza en la XEFB. “Representé a sor Juana Inés de la Cruz, María Tereza Montoya, a la actriz Sarah Bertrand en televisión, y ha sido una gran enseñanza haber trabajado con maestros como Jesús Alvariño, Leandro Blanco y, en teatro, Luis Martín, Sergio García, Salvador Ayala, Javier Serna, Gerardo Valdés y otros”, dijo, además de destacar a la gente valiosa con la que ha participado.

Para el trabajo considera de gran importancia la seriedad, el respeto, la responsabilidad y el profesionalismo. “En el arte no se puede andar de pachanga en pachanga, tiene que haber profesionalismo y talento”, destacó.

“Soy una simple mujer de nobles intenciones que admira el arte y presta a todo ser que le guste el arte, como entrañablemente quiero a mi familia y deseo que Dios siempre nos favorezca. Estoy agradecida con la vida”, afirmó. “Mi fortaleza es mi familia. Aunque soy soltera, soy madre de seis hijos, gente con talento, y doce nietos que desbordan alegría.

“Lo que falta”, destacó, “es descubrir qué es lo que necesito hacer para agradar a Dios. Quiero tener la capacidad de amar y comprender porque a veces amamos, pero no comprendemos, y comprendemos, pero no amamos.”

La mujer que fue una niña tímida, apocada, continúa activa, el año pasado culminó veinte años de dirigir el Taller de Teatro de la Escuela de Teatro de Filosofía y Letras de la UANL montando un total de 80 obras, cuatro anualmente, pero sigue impartiendo clases tanto en la UANL como en la Escuela Superior de Música y Danza y en el Cedart Alfonso Reyes, ambos del INBA. “Y no sé nada… un día aprenderé”, afirmó.

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