Ana María Olabuenaga Chemistri sueña con la equidad de género

De WikiNoticias UANL

11 de marzo de 2008

En el Aula Magna “Fray Servando Teresa de Mier” del Colegio Civil Centro Cultural Universitario, la Directora General de Olabuenaga Chemistri recibió el Reconocimiento UANL Flama, Vida y Mujer.

Reconocimiento UANL Flama, Vida y Mujer

Ámbito Empresarial

Ana María Olabuenaga Chemistri

Directora General de Olabuenaga Chemistri

“Mi mayor sueño, en este día que es la víspera del Día Internacional de la Mujer, es que no tengamos que conmemorar que todavía nos faltan muchas cosas por lograr a las mujeres del país y del mundo”, compartió Ana María Olabuenaga Chemistri.

En el Aula Magna “Fray Servando Teresa de Mier” del Colegio Civil Centro Cultural Universitario, la Directora General de Olabuenaga Chemistri recibió el Reconocimiento UANL Flama, Vida y Mujer, estatuilla que recibió de manos del Rector José Antonio González Treviño.

“Este premio lo quiero compartir con todas aquellas mujeres que trabajan y que se rompen el alma para llevar un poquito más de ingreso a la casa, mientras tratamos de sacar adelante a nuestros hijos y hacerlos unos buenos mexicanos que es quizá lo más importante para todas nosotras”, dijo emocionada.

PREMIO PARA TODAS LAS MUJERES

De entrada, Ana María Olabuenaga reconoció que ser homenajeada por la UANL le significaba mucho, sobre todo porque es una mujer que se dedica a la actividad empresarial y el premio viene de una institución académica.

“Si tiene un gran significado recibir este premio porque viene de una universidad tan emblemática como es la Autónoma de Nuevo León; porque lo hacen en un año tan importante para ustedes por su 75 aniversario; y porque lo hacemos en la víspera del Día Internacional de la Mujer”, dijo al inicio.

En su mensaje, Olabuenaga Chemistri –la mujer publicista más importante de México desde hace una década-, reconoció públicamente a las mujeres que trabajan ya sea en el mercado laboral formal o informal, ya sea como vendedoras casa por casa, lavando ropa o atendiendo un puesto de quesadillas.

Dijo compartir este premio con ellas, porque se levantan a las 4:30 de la mañana a iniciar su jornada como madre, esposa y trabajadora, lo que implica mucho sacrificio y no dejar de pensar en los hijos ni un solo momento.

“Y en este mismo instante que estoy recibiendo este premio, estoy pensando en que mi hijo está en la ciudad de México, y está solito y tenía catarro y no lo puedo dejar de pensar, y no puedo dejar de pensar en ello; así que a todas aquellas mujeres que están aquí sentadas y tienen a sus hijos en su mente y corazón las entiendo perfectamente y quiero compartan conmigo este premio”, dijo a la audiencia.

Luego reflexionó sobre el Día Internacional de la Mujer y recordó aquella consigna que gritaban aquellas mujeres hace casi 100 años: Pan y rosas, buscando esa justa remuneración económica a su trabajo, un trato igualitario y cuidado a su persona.

“Por eso es que mi mayor sueño en este momento es que, en mucho menos de 100 años, no tengamos que recordar jamás el Día Internacional de la Mujer, porque eso significará que habremos logrado que no tengamos que luchar por ningún tipo de equidad, que lo habremos logrado y que estaremos en el mismo nivel que cualquier otro ser humano, que nos estaremos juzgando del cuello para arriba y no del cuello para abajo”, concluyó.

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