Alumnos adoptan enfoque de aprendizaje superficial

De WikiNoticias UANL

20 de julio de 2005

La mayoría de los estudiantes del nivel medio superior con dificultades de aprendizaje no poseen el desarrollo cognitivo a un nivel adecuado para el conocimiento que se le está proporcionando, revela la investigación de la doctora Blanca Esmeralda Villarreal Treviño con la que obtuvo su grado.

Según un estudio, la mayoría de los estudiantes del nivel medio superior de la Universidad Autónoma de Nuevo León no poseen las habilidades cognitivas requeridas para el nivel de estudio que cursan. Así se desprende de la investigación de la maestra Blanca Esmeralda Villarreal Treviño.

Integrante de la primera generación del Doctorado en Filosofía con orientación en Educación, la maestra de la Preparatoria 8 presentó la disertación “Análisis de la relación entre el desarrollo cognitivo y los enfoques de aprendizaje profundo, estratégico y superficial con el rendimiento académico”.

El problema surgió al observar que algunos estudiantes del nivel medio superior de la Universidad Autónoma de Nuevo León aprenden bien, pero otros tienen dificultades.

De ahí surgió una de las variables a estudiar: el desarrollo cognitivo, pensando que el estudiante con dificultades no tiene el desarrollo cognitivo a un nivel adecuado para el conocimiento que se le está proporcionando.

Otra variable fueron los enfoques de aprendizaje: el superficial, profundo y estratégico, con el propósito de ver por cuál tiene mayor preferencia el estudiante.

“Lo que subyace de esto es que los adoptan por el contexto de enseñanza que se le presenta, por ejemplo, si el alumno observa que el maestro da preferencia a la hora de evaluarlo a cosas memorísticas, se va por el enfoque de aprendizaje superficial; si el maestro le presenta cosas más reflexivas y con mayor abstracción donde pueda desarrollar más su pensamiento, entonces utiliza el enfoque de aprendizaje profundo que es preferentemente el deseable y el estratégico muchos lo adoptan buscando obtener buenas calificaciones”.

Por medio de un instrumento de investigación, la prueba de razonamiento lógico, se midió el desarrollo cognitivo y el inventario de enfoques y habilidades de estudio de los estudiantes en una muestra piloto para, una vez las adecuaciones pertinentes, aplicarla al universo de la muestra en las veinticuatro preparatorias de la UANL.

Luego buscó la relación lineal de estas variables: desarrollo cognitivo y enfoques de aprendizaje con el rendimiento académico, el cual se consideró a través de las calificaciones, los exámenes indicativos del nivel medio superior.

“Encontramos que la mayoría de los estudiantes no tienen las habilidades cognitivas que requieren para el nivel de estudio en el que están y esto no sólo se encuentra en la Universidad Autónoma de Nuevo León, sino en la mayoría de las universidades.

“No es un problema local, sino mundial, los resultados que obtuvimos fueron similares al de muchas investigaciones que se han realizado en otros grupos de estudiantes alrededor del mundo”.

En cuanto a los enfoques, los estudiantes de la Universidad del nivel medio superior, sienten un contexto de enseñanza que los conduce a adoptar preferentemente el enfoque de aprendizaje superficial en lugar del profundo.

Esto porque la mayor parte de los exámenes que se aplican son de respuesta de opción múltiple.

“El currículo es muy amplio y no se pueden emplear en el aula muchas estrategias de enseñanza que nos conduzcan a lograr la comprensión del conocimiento. Muchos logran buenas calificaciones pero a veces sin buscar la comprensión, sino solamente aprenden de memoria”.

Por ello, la doctora expuso la necesidad de buscar la manera de mejorar la enseñanza para tener un aprendizaje de mayor calidad.

“El estudiante debería tener otro tipo de aprendizaje, con otra metodología de enseñanza con las que pudiera aprender.

“Mi interés no es ir al trabajo y cumplir con él, sino buscar la forma de que realmente los estudiantes aprendan y se lleven algo para la vida”.

Su disertación se realizó en la sala de posgrado de la Facultad de Filosofía y Letras, misma que culminó con el veredicto de aprobación con mención honorífica por parte de los integrantes del jurado presidido por el doctor Ernesto Rocha Ruiz.

El jurado estuvo integrado además por el doctor José Nicolás Barragán Codina, como secretario y los vocales Alfonso Rangel Guerra y Martha Beatriz Casarini.

Con ello obtuvo su grado de doctor el 31 de mayo de 2005 después de que lo hiciera Claudia Fernández Limón el 11 de febrero y Juan Bruno el 27 de mayo de 2005.

Herramientas personales