Alicia Navarro de Martínez recibió el Reconocimiento UANL: Flama, Vida y Mujer

De WikiNoticias UANL

13 de marzo de 2008

Sara Alicia Navarro de Martínez, ganadora del Reconocimiento UANL Flama, Vida y Mujer por Servicio Comunitario.

Reconocimiento UANL Flama, Vida y Mujer

Ámbito: Servicio Comunitario

Sara Alicia Navarro de Martínez

Presidenta y Fundadora del Instituto Nuevo Amanecer

Los problemas congénitos físicos e intelectuales del mayor de sus hijos, motivó a la señora Alicia Navarro de Martínez a trabajar intensamente por integrarlo a la sociedad a pesar de su discapacidad y no a lamentarse de que Jorge -Jopi, como le decían cariñosamente-, fuera un ser especial y diferente.

En su realidad, ella y su esposo Héctor Navarro Eppen se dieron cuenta de que no había en Monterrey un centro que los apoyara en esa difícil tarea de ofrecer terapias, rehabilitación e información para aquellos padres que vivían una situación similar.

Afortunadamente, este matrimonio contaba con los recursos económicos necesarios, pero su reflexión acerca de esta problemática los llevó hace 30 años a crear el Instituto Nuevo Amanecer, espacio dedicado a rehabilitar e integrar a niños y jóvenes con parálisis cerebral.

Esa noble tarea inspirada por un hijo desvalido y una madre responsable y con la capacidad de dar, recibió un reconocimiento público por parte de la Universidad Autónoma de Nuevo León, institución que le otorgó el Reconocimiento UANL Flama, Vida y Mujer.

PREMIAN SU CAPACIDAD PARA DARSE

Fue el ingeniero José Antonio González Treviño, entonces Rector de la UANL, quien entregó la estatuilla de bronce a la señora Alicia Navarro de Martínez y el Gobernador de Nuevo León hizo lo propio con la medalla conmemorativa del 75 aniversario de la Máxima Casa de Estudios.

Luego de recibir los honores, en ceremonia previa al Día Internacional de la Mujer, la señora Alicia tomó el micrófono y motivada por la adrenalina y las emociones propias del acto enmarcado por el Aula Magna del Colegio Civil, dejó de lado el discurso que tenía preparado y permitió que hablara el corazón.

“Me siento muy honrada de estar recibiendo este reconocimiento y por estar en este mismo foro con el resto de las galardonadas que han hecho una labor destacada en cada una de sus tareas; vengo a recoger este reconocimiento en nombre de todas las personas que están involucradas en el Instituto Nuevo Amanecer”, atinó a decir.

Un tanto nerviosa y emocionada, dijo que a través de los años se ha dado cuenta que el sumar y que haya muchas personas trabajando en lo mismo es lo que hace que tenga éxito una organización.

“Quiero compartir este premio con el resto de las mujeres que quizá nunca estarán de este lado, sobre todo a las mamás de estos niños con discapacidad, que son unas heroínas silenciosas y anónimas, que llevan a sus niños a rehabilitación, que tienen que atender a su marido, al resto de sus hijos y que además viven en pobreza”, reflexionó.

Navarro de Martínez insistió en que el premio otorgado por la UANL, lo comparte con ellas porque, indudablemente, se lo merecen.

“Les agradezco mucho que me hayan distinguido con este reconocimiento y me emociona mucho ver que lo que viví con Jopi, que no encontrábamos ayuda, no lo van a sufrir otras mamás, porque ya pueden estar más tranquilas y encontrarse con un sendero menos tortuoso, que tienen un camino más esperanzador”, pronunció.

Destacó el hecho de que la Universidad Autónoma de Nuevo León voltee a ver lo que está realizando la sociedad civil organizada, ya que lo considera como algo muy alentador, “porque así como Nuevo Amanecer hay otras 490 organizaciones registradas en Nuevo León de las cuales 75 por ciento de ellas están dirigidas por mujeres, que están haciendo un trabajo maravilloso en la comunidad”.

Por último, dejó claro que el premio los alienta a salir adelante y terminó su mensaje con un agradecimiento a su marido, a sus hijos Jopi, Gabriela, Federico, Alicia y Gerardo por haber sido tan generosos y haberla dejado compartir de su tiempo con la comunidad.

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