Alfonso Reyes no tenía nada de solemne: Poniatowska

De WikiNoticias UANL

27 de septiembre de 2007

Con la presencia de la escritora mexicana Elena Poniatowska, la Universidad Autónoma de Nuevo León se vistió de gala para inaugurar la exposición internacional “Alfonso Reyes. El sendero entre la vida y la ficción” que llega a esta ciudad a iniciativa del Instituto Cervantes.

Con la presencia de la escritora mexicana Elena Poniatowska, la Universidad Autónoma de Nuevo León se vistió este 27 de septiembre de 2007 de gala para inaugurar la exposición internacional “Alfonso Reyes. El sendero entre la vida y la ficción” que llega a esta ciudad a iniciativa del Instituto Cervantes.

Previo a la apertura de esta muestra que reúne caricaturas de Alfonso Reyes, fotografías personales y dibujos, la periodista Elena Poniatowska dictó una conferencia en la que presentó al Regiomontano Universal como un enamorado, amante de la belleza femenina, poco solemne y excelente conversador.

“Estuve con don Alfonso Reyes, no sabes qué simpático, me echaba piropos, me decía frases muy ingeniosas, andaba de allá para acá encendiendo el cigarro de las señoras, hacia reír al anfitrión de una manera u otra; no tenía de solemne, no tenía nada de profesor”, recordó Poniatowska las palabras de su madre, Pita Amor.

ALFONSO REYES: ENTRE LA VIDA Y LA FICCIÓN

El ingeniero José Antonio González Treviño, Rector de la UANL, dio la bienvenida a la audiencia reunida en la Capilla Alfonsina, en la que cuelgan las obras que integran la exposición “Alfonso Reyes. El sendero entre la vida y la ficción”, obra inédita en América Latina.

Recordó el Rector que fue don Alfonso Reyes quien en 1933 dio su voto por la Universidad del Norte, por lo que resulta de tal importancia que dentro de las actividades paralelas que la UANL realiza en el marco del Fórum de las Culturas, esta institución sea espacio permanente de reflexión.

“Es un honor para la Universidad participar en esta exposición con un aspecto nunca antes visto: es una muestra de Alfonso Reyes -digno admirador de la belleza femenina, de la inteligencia de la mujer-, así nos asomamos a uno de los importantes escritores del siglo XX”, pronunció González Treviño.

Explicó que con motivo de la exposición internacional “Alfonso Reyes. El sendero entre la vida y la ficción” y gracias a la colaboración de Alicia Reyes –nieta de don Alfonso Reyes y directora de la Capilla Alfonsina de Ciudad de México-, se encontraron caricaturas, dibujos y fotografías de mujeres hermosas que integran esta muestra.

“Por este motivo, y por primera vez a nivel mundial, es un honor para la Universidad participar en esta magna exposición con un aspecto nunca antes visto; esta muestra es un ejemplo de su grandeza: antisolemne, juguetón, humorista, digno admirador de la belleza femenina y de la inteligencia de la mujer, aspectos no conocidos en su figura que hot nos lo presentan de cuerpo entero en su afable relación con el mundo”, dijo el Rector de la UANL.

Luego dio paso a la escritora Elena Poniatowska, quien recientemente recibió el Premio Alfaguara y el Premio Internacional Rómulo Gallegos, quien inició su mensaje al recordar en público que la primera vez que escuchó hablar de don Alfonso Reyes fue por boca de su madre.

“Cuando lo conocí, 40 años después, don Alfonso Reyes no había cambiado mucho, cuando lo buscaba siempre lo encontraba con dos o tres muchachas; le gustaba hablaba sobre el uso de los gerundios y posibilidades de escribir en tres días una novela que hiciera época; don Alfonso Reyes frente a la mujer no tenía más que ternura, las escritoras, las poetisas se pasmaban: ese don Alfonso Reyes tan caballeroso y cumplido, decían”, compartió divertida.

Poniatowska contó que la esposa del Regiomontano Universal, doña Manuelita, ante estas situaciones sólo sonreía benévola, “me pregunto si don Alfonso Reyes hubiera podido ser lo que era sin Manuelita”.

Y así transcurrió la tarde, habló del encuentro amoroso o “flechazo” entre Alfonso Reyes, sus años de preparatoria, de su talento como escritor, de su intelecto, de sus múltiples actividades como fue la diplomacia, de su amor por la patria chica y de su vida a través del mundo.

“Mi casa es la tierra, nunca me sentí extranjero en pueblo alguno, esto a pesar de la frontera positiva que el mismo ejercicio diplomático parecía imponerme, me hablo de tú con gente de varios países, soy hermano de muchos hombres”, decía Alfonso Reyes.

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