Alberto Estrella en "Las Bestias Escondidas"

De WikiNoticias UANL

17 de febrero de 2006

Alberto Estrella

Un rostro ha sido por años espejo recurrente de sentimientos encontrados en el cine y la televisión mexicanos. Villano, malvado o machista, muchas veces con la mirada ruda o acusadora, pero lo cierto es que Alberto Estrella ha sabido ganar el respeto y la admiración que provoca la consagración a un oficio.

Su presencia en la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), como protagonista de la obra teatral Las Bestias escondidas tiene su historia. Quizás su autor, Hernán Galindo, ayuda a descubrirla.

“Cuando escribí la obra, hace 15 años, te aseguro que me inspiré en Alberto Estrella para el protagónico, porque veía su trabajo y es realmente muy convincente. En este proyecto con la UANL decidimos buscarlo, le propusimos la obra, a él le gustó mucho afortunadamente y por eso esta aquí con nosotros.”

Estrella sonríe, con una sencillez que borra de la mente al villano.

“Yo creo que estaba muy joven para haber hecho este personaje en el tiempo que Hernán lo creó –confiesa. “A través de los años uno madura, pero qué bueno que se diera la coincidencia ahora, y que junto a la Secretaría de Extensión y Cultura de la Universidad y Hernán Galindo pudiéramos realizar el proyecto porque es muy importante que en Monterrey se promueva el teatro, tanto el escrito como el físico, y que se haya abierto un sitio nuevo para esta manifestación.”

Mientras transcurre la obra en el Teatro Espacio de la Facultad de Artes Escénicas emerge la certeza de las miserias humanas que nos habitan dentro. El conflicto habla de diferencias de clases, de identidades, de miedos, verdades, rechazo, atracción. Y la altura de Claudia Marín y Rafael Quintanilla acompaña a Alberto Estrella en un arte que para él sigue siendo escuela.

“La actuación se debe estar puliendo continuamente, mejorándose, y la mejor manera es el teatro porque es la base, es la escuela ante las demás acciones relacionadas con lo actoral. Aunque la actuación es solo una, es diferente actuar en cine, en televisión, pero la mejor enseñanza es el teatro y yo cada vez que puedo, y me encuentro un proyecto tan interesante como este, hago mis compromisos a un lado y pongo énfasis en él.”

En 1991 Las Bestias escondidas resultó ganadora del primer lugar en el Concurso Nacional de Dramaturgia organizado por la UANL. La riqueza de su contenido la mantiene viva para satisfacción del autor.

“Hay una serie de valores intrínsecos en la obra –señala Galindo-. El primer propósito es desnudar al ser humano desde el alma, a través de dos mundos tan opuestos y tan representativos. Uno representa a todas esas personas desposeídas, olvidadas, que al parecer nacieron con un destino negro. Y el otro el prefabricado, el banal… pero cuando los dos se encuentran surge la naturaleza interior, esto hace la historia universal, es algo que puede ocurrir en todos lados.”

Maribel Gorena es una escritora orgullosa que vive y trabaja en Francia, su regreso a Nuevo León por asuntos de negocio propicia el encuentro con “Coyote”, un cuidador de ranchos con un oscuro pasado. Y justamente la sencilla universalidad de la historia, atrapó el sentimiento del actor.

“Por eso la acepté –sentencia Estrella. “Yo tengo ahorita la maravillosa situación en la que puedo elegir mis proyectos, no estoy pensando en una remuneración económica, sino en lo que más me conviene para mi desarrollo creativo. Esta obra a mi me gustó mucho desde que la leí, y creo que fue un gran acierto que haya aceptado, me siento muy pleno, he aprendido mucho y no es tanto el nombre, sino la actitud con la que se enfrente un trabajo, y también la parte de la preparación, que Hernán la tiene y también mis compañeros actores.”

Al final de la presentación cada cual piensa en sus propias miserias. Los aplausos podrían ser una buena señal, pero Estrella tiene sus reservas.

“Yo no me dejo llevar mucho por la reacción del público en cuanto a los aplausos, hay veces que la gente está tan emocionada que no aplaude mucho, y hay veces que está muy efusiva y emotiva y la función no es tan buena. Pero siempre me he dejado llevar por la atmósfera que se crea, por la manera de sentir la cercanía del público, si realmente están entrando a la ficción, entonces uno sabe que puede hacer verdadero ese momento. Y las características de este teatro te acercan más a esta atmósfera. El espacio es para teatro alternativo, se puede usar de muchos modos, y es genial que exista en Monterrey un lugar así.”

¿Existen fronteras entre el Alberto hombre y el Alberto “Estrella”?

El ser humano no se debe poner fronteras, no te puedes crear muros que te limiten, si pienso en alguna frontera, entonces pienso en ir ampliándola, ampliándola, ampliándola… para que uno vaya mejorando como ser humano y obviamente como actor.

El rostro que acompaña esta sentencia ya nada tiene que ver con un villano. Y otra frase desnuda invita al teatro, no simplemente como escuela de actores, sino además como paradigma para encontrar nuestras propias bestias escondidas.

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