Adoptan universitarios pequeños grandes amigos

De WikiNoticias UANL

13 de mayo de 2009

Aprenden el significado de ser un estudiante universitario; y vivirlo como niño.

A través de actividades sociales, afectivas, culturales, escolares, motivacionales y comunicacionales, cincuenta jóvenes universitarios y su amigo, niño o niña, compartieron más que un semestre de amistad, aprendizaje y enseñanza de vida.

Y es que a desde el 14 de febrero de 2009 y hasta el 27 de junio del 2009, se desarrolló el programa “Adopta un Amig@, UANL–PERAJ México” donde medio centenar de tutores provenientes de diversas facultades y preparatorias de la Máxima Casa de Estudios realizaron su servicio social conviviendo cada sábado por la mañana con los infantes.

Ellos, niños y niñas, estudiantes de las escuelas primarias Federico Gómez o Narciso Mendoza de la colonia Niño Artillero, fueron seleccionados de acuerdo a su perfil psicológico con el fin de encontrarles “su media naranja” entre los universitarios.

El programa es posible a través de la Dirección de Vinculación y Servicio Social de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) y en coordinación con la Secretaria de Educación estatal, la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) y el Instituto Weizmann de Ciencias.

“Adopta un Amig@”, nació hace treinta y cuatro años como proyecto experimental del Instituto Weizmann y en poco tiempo se instituyó como programa nacional en Israel. En México, se desarrolló un plan piloto entre 2007 y 2008 con doce universidades de diversas regiones del país.

Así, medio centenar de jóvenes, y el mismo número de niños, se reunieron en las instalaciones de la Facultad de Ciencias Biológicas, Unidad B, todos los sábados de dicho semestre de las 9:00 a las 12:00 horas.

Rafa, ejemplo para Samy.- El programa, relata Rafael Mayorga quien desde hace un par de años es licenciado en informática egresado de la Facultad de Contaduría Pública y Administración (FACPyA), inició cuando universitarios y escolares se presentaron y conocieron a sus respectivos amigos.

Para escoger a su par, previamente se realizó un perfil psicológico de cada participante con el fin de escoger “el puenteo” de personalidad que compaginaría entre niños y jóvenes.

“Al momento de conocer a Samy a mi me sorprendió mucho que me identifiqué como yo era de niño”, comentó Rafael refiriéndose a su nuevo amigo; Francisco Samuel Fregoso Valdes de 12 años de edad.

Para el profesionista el programa le resulta interesante en tanto puede compartir aquello aprendido en la carrera profesional y, al mismo tiempo, en visualizarse en un futuro como padre.

“Nos dieron un tiempo para acercarnos, platicar, preguntarnos sobre la familia o el entorno social. Sobre qué nos gusta y qué no, desde comidas hasta actividades físicas, las materias de la escuela, cuántos son en tu casa; todo en general.”, explicó Rafael.

Mayorga añade que con el ir de una actividad a otra la confianza entre él y Samy había crecido. Encontró que el aprendizaje o maduración es tanto de los niños como de los jóvenes.

“Todo te sirve, los niños te ven como un ejemplo, es importante dar un ejemplo de estudiante universitario, además, el niño está constantemente preguntando qué onda con la Uni.”, comentó el tutor de Samy.

Por su parte Samy, el entonces alumno de sexto grado de la escuela Narciso Mendoza, aseguró que todo el proyecto le había parecido divertido pues contaba con actividades deportivas, culturales y académicas que no acostumbraba a realizar.

“Me gusta porque vamos aprendiendo y nos divertimos porque vamos a jugar futbol, basquetbol, voleibol playero y también la vez pasada nos describimos el alumno al profe y el profe al alumno".

“Ahora ya sé más de la Uni, de repente como que no quería estudiar, pero ahora que he visto la Uni ya me dieron ganas. Quiero estudiar para doctor y enfermería, esas dos cosas.”, dijo Samy quien antes del programa no había estado en Ciudad Universitaria.

En tanto la señora Juana Cecilia Valdez, madre de Samy, piensa que el proyecto es perfecto en tanto ayuda a los niños en su proceso de orientación vocacional y de formación preuniversitaria.

“Los niños ya van para secundaria, esto ayuda para que vean la meta de lo que quieren estudiar. Él desde chiquito me decía ‘mamá, quiero ser doctor’, y todavía hasta la fecha quiere ser médico”, expuso la señora.

En cuanto al empate del perfil psicológico del tutor y del niño, doña Cecilia consideró que había funcionado en tanto percibe que Samy se había identificado bien con Rafael. Lo había notado por la tolerancia que había madurado el niño en estas semanas.

“Le comentaba a su tutor que Samuel es muy impulsivo, o sea, ninguna broma nos aguantaba, pero ahorita en estas dos sesiones que lleva aguanta un poquito más las bromas.

“También es importante el consejo que les den, hablarles de lo que no esté bien o de andar en la calle. Que tengan su carrera, que sigan estudiando para que mañana en el futuro sea un hombre de bien.”, expresó la mamá de Samy.

Más allá de las diferencia de edad.- Al concluir la representación teatral por equipos, Estefany Lechuga, joven de 22 años egresada de Relaciones Internacionales y Fabiola Berenice, alumna de la primaria Narciso Mendoza, piensan en lo que les ha dejado el programa hasta el momento.

Estefany dice que pasar el día con Faby fue una experiencia gratificante pues había visto como se había desenvuelto en los juegos, representaciones, deportes y actividades artísticas que realizan en el programa.

“Creo que la idea es causarle un impacto positivo al niño. Que vea que por ejemplo yo tengo 22 años, ya acabé mi carrera y estoy trabajando, y si yo lo estoy haciendo ella también lo puede hacer”, externó la egresada de la Facultad de Ciencias Políticas.

Y es precisamente ese ejemplo, añadió Estefany, lo que la motivó a comprometerse más con el proyecto pues pensaba que el causarle un buen impacto a la niña sería fundamental para su futuro.

“La idea es que se relacione más con la universidad o con los conocimientos que quizá le falten por adquirir. A lo mejor ahorita ni tienen sentido mis palabras para ella pero en un futuro estoy segura que si.”, manifestó.

Por su parte Faby dijo sentirse muy contenta en el grupo y con la tutoría de Estefany. Además meditó sobre aquello que había hecho y conseguido al venir al programa.

“Entre semana les cuento a mis amigos que nos divertimos mucho aquí porque está bien padre. He aprendido muchas cosas; como a trabajar en equipo”.

A diferencia de Samy, Fabiola dijo ya estar familiarizada con la UANL y con las instalaciones de Ciudad Universitaria pues una de sus hermanas mayores estudia en la FACPyA y otra de ellas en la Facultad de Odontología.

“Pienso estudiar como maestra de kinder. No sé si se pueda en la universidad pero sí me gustaría estudiar aquí.”, ¿pedagogía pudiera ser?, se le cuestionó, “Puede ser, todavía falta tiempo.”, dijo.

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