Abstenerse es una opción de inconformidad

De WikiNoticias UANL

20 de enero de 2009

Gibrán Domínguez López consiguió el segundo lugar del Certamen de Ensayo Político.

El abstencionismo ya no sólo como una mera falta de cultura cívica, sino como un importante indicador del divorcio entre clase política y ciudadanía, es el tema con el que Gibrán Domínguez López consiguió el segundo lugar del Certamen de Ensayo Político con su trabajo “El abstencionismo como opción de las democracias modernas”.

“Es un tema bien interesante”, indicó el joven, entonces estudiante de noveno semestre de la carrera de Relaciones Internacionales en la Facultad de Ciencias Políticas y Administración Pública de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL). “Lo que intenté fue no promover el abstencionismo, pero sí ver lo que el abstenerse, dejar la boleta en blanco, es una opción de inconformidad, en la que ninguna de las opciones que se tienen, convence”.

Esto, a decir de Gibrán, se debe a una especie de divorcio que existe entre clase política y ciudadanía, y una serie de instrumentos que muchas veces faltan, para esa comunicación entre ambos.

Sin embargo, el primer factor es definir teóricamente qué conocemos por abstencionismo, ya que resulta difícil de clasificar. Según Gibrán, marcó la diferencia que hace el estudioso Eduardo Andrade entre ausentismo y abstencionismo. El primero es sencillamente no acudir a votar por cualquier motivo, y abstencionismo sería la elección de votar en blanco.

“Todo esto va en aumento, y lo curioso y hasta triste es que se está perdiendo legitimidad. En 2003, en las elecciones de diputados, hubo un ausentismo de casi sesenta por ciento. Sí ganó la mayoría, pero fueron más los que no votaron que los que sí votaron, y sí se pierde un poco la legitimidad”.

El joven, que también trabaja en el Centro de Estudios Parlamentarios de la UANL, destacó que votar en blanco es la inconformidad ante todas las opciones por no estar de acuerdo, por esta crisis de representatividad entre las necesidades y el actor de la clase política.

“Al final comento que si seguimos así, con el votar en blanco como una opción, si seguimos con este divorcio igual teníamos que checar más que a un politólogo, más que a un jurista, a José Saramago quien, en el Ensayo de la lucidez narra que hay unas elecciones en un municipio de Portugal, y que de repente muchos van a votar, la afluencia es concurrida, pero buena parte vota en blanco, y los políticos empiezan a temer. Si seguimos así vamos a tener que referirnos a esa novela”.

El abstencionismo, según su postura, vendría a ser una oportunidad para hacer cambios al sistema, así como provee datos interesantes acerca de la cultura política de nuestro país. Uno de los descubrimientos es que los municipios con mayor índice de alfabetización y educación son los que menos votan, contrarios a lo que apuntan las teorías de los politólogos, en el sentido de que son las clases menos educadas donde aumenta este fenómeno.

Gibrán, finalmente, hizo referencia a que pareciera que todos los sistemas políticos, parlamentarios o presidencialistas, están teniendo una simplificación en la que todo el sistema recae en una persona.

“Por ejemplo, en España, un sistema parlamentario donde eliges a los diputados para que ellos elijan al Primer Ministro, lo que vimos nosotros fue que la campaña entre Zapatero y Rajoy pareciera que todo el sistema parlamentario dependiera de quién va a ser el primer ministro, y se olvida de toda esta asamblea representativa, que en realidad son nuestros representantes más directos”.

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