Abordan violencia familiar desde la parte agresora

De WikiNoticias UANL

28 de febrero de 2006

Doctor Miguel Villegas Lozano

-¿Qué fue lo que te llevó a maltratar a tu novia? -Pues… realmente no quería hacerlo… pero no sé, digo… creo que mi sentido común me lo indicó ¿no?… -¿Y qué te decía tu “sentido común”? -¿Mi sentido común?... mmmn… ¡Me decía que ningún malnacido se iba a volver a burlar de mí! -¿Volver a burlar? -Bueno… ¡¿Tú que te traes?!¿Estás a mi favor o en mi contra?(…) Yo veo que ese tipo la saluda de beso… ¿Qué debería haber hecho, felicitarla? Yo sólo vi el saludo… pero… ¿quién me dice que no hicieron algo más?(…) digo… el hombre llega hasta donde la mujer quiere ¿no? -Y según tú, ¿esa última frase también aplica con la golpiza que le diste a ella? -Bueno yo sé que hice mal, pero como te decía, ella se empezó a defender y eso me encendió más. (…) ¿Defender... o más bien trató de protegerse? -Pues a lo mejor sí… pero, tú eres hombre y me debes entender…Desgraciadamente ella decidió terminar… y yo sí la amo… pero yo sé que si se entera que estoy viniendo a recibir atención, me va a perdonar, tiene que perdonarme… Es más ya hasta me humillé pidiéndole disculpas a él… -¿Por qué disculparte con él? -Es que él… me da pena decirlo… es que él… es el hermano de ella…

ES UNA CONSULTA REAL

Él, estudiante de Medicina, de 27 años, se refiere a su novia, estudiante de Arquitectura, de 24, e independientemente de quién haya sido la persona que ella saludó, nada justifica la reacción de él; solo está tratando de evadir su responsabilidad.

Es ésta la conclusión del psicólogo Miguel Villegas Lozano, quien hace varios años trata las causas de la violencia familiar y contribuye a modificar conductas.

“La UANL (Universidad Autónoma de Nuevo León) fue una pieza clave para el fortalecimiento de estas acciones, fuimos abriendo espacios, nos acercamos a especialistas de varios lugares para ir formando estrategias específicas”, apuntó el psicólogo.

Así surgió la Clínica de Atención a la Violencia Familiar de la Facultad de Psicología de la UANL que plantea un espacio dedicado exclusivamente a esta modalidad de atención y fue inaugurada formalmente el 28 de octubre de 2003.

El maestro Miguel Villegas se desempeñaba hasta entonces como supervisor de la clínica, pero su interés por el tema lo llevó además a fundar la primera asociación civil de Nuevo León que trabaja con hombres que ejercen violencia hacia la mujer: “Para tu violencia, Los Forkados, A.C.”

En una tarde de charlas nos cuenta cómo surgió Los Forkados, como una institución complementaria de las estrategias que se habían venido realizando para trabajar con el problema de la violencia.

“Allá por mediados de los 90 la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Nuevo León, la Secretaría de Salud y el Colegio de México dieron las primeras capacitaciones para trabajar con violencia familiar, y siempre la idea había sido atender a las mujeres víctimas, niñas, niños o ancianos. Pero no se tocaba todavía la parte principal agresora y hasta ahora los hombres somos el ente agresor en casi 100% de los casos.”

UNA FORMA DIFERENTE DE RELACIÓN

El primer grupo se abrió por el 2000 y desde entonces se habían atendido más de 2 mil 500 hombres –muy pocos, según estadísticas de la violencia familiar en el país–, de todos los estratos socioeconómicos, de diferentes grados de estudio, religiones o edades.

El maestro Villegas señala que “desde pequeños aprendemos que el hombre debe ser autoritario, conquistador, reprimir y controlar las expresiones de amor, ser el que manda, tener alto desempeño sexual, se cree erróneamente que los golpes, gritos y amenazas son una forma natural de corregir o educar. Todo acto violento es una decisión, es responsabilidad de quien lo ejerce, es un empleo inadecuado del poder y resulta nocivo tanto en su forma física, verbal, sexual, emocional o psicológica”.

En su caracterización de los estados emocionales en que acuden los pacientes refiere que “casi todos los hombres llegan a la consulta de alguna manera presionados, en un momento de crisis: ella ya se fue de la casa o lo corrió, ya le llegó el citatorio del abogado, o sea, hay una situación de crisis que lo lleva a la consulta”.

Una labor psicoeducativa caracteriza las sesiones; se acompañan de ejercicios para una previa relajación y prácticas de confrontación directa en relación con cada situación afectiva, que buscan un reencuentro de cada quien con sí mismos.

“Algo que hemos visto en estos años de trabajo es que la demanda cambia, al principio llegan casi exigiéndonos, oye, dile que me perdone, o que regrese, o que ya me deje entrar a la casa, que quiero ver a los niños, siempre con una demanda hacia ella.

“Pero siempre se les aclara que acudir a Forkados o a una consulta de la clínica no significa en ningún momento la recuperación de la pareja.

“Aquí trabajamos juntos para ver qué está pasando contigo, si en el camino deciden regresar o ella lo decide, ya sabrán qué medidas tomar, sobre todo de protección para ella, pero este tratamiento es para ti nada más.”

Tanto la Clínica de Atención a la Violencia Familiar de la Facultad de Psicología de la UANL, como Los Forkados, A. C., pertenecen, entre otras, al Equipo Interinstitucional contra la Violencia Intrafamiliar que coordina la Secretaría de Salud de Nuevo León.

“Ya tenemos más de una década reuniéndonos de manera periódica y sistemática –asegura Miguel– para lograr que las instituciones tengamos estrategias similares de protección contra la violencia.

“En nuestro caso hemos logrado una asistencia, una permanencia en el grupo, al grado que tenemos 30, 35 hombres por sesión y muchos de ellos ya tienen más de seis meses con nosotros, ahora te das cuenta que ellos quieren estar en el grupo, ya no por procesos legales, ya no por si lo perdonan o no, sino porque ven que hay algo que pueden encontrar para llegar a una forma diferente de relacionarse con el resto del mundo sin necesidad de violencia.”

MEDALLA AL VOLUNTARIADO

Además de su asistencia especializada, Villegas Lozano ofrece otras aportaciones a esta problemática. Sus escritos van desde el manual Hacia una cultura de la no violencia; el estudio Solo para hombres: generalidades sobre la violencia masculina hacia la mujer, hasta el libro recientemente publicado El destino del macho ¿Guía práctica?

La Presidencia de la República le otorgó a Miguel Villegas Lozano el Premio Nacional al Voluntario 2005, en su categoría de Especial Individual, el 5 de diciembre de 2006. El lauro no sólo recompensa el valor incalculable de una acción voluntaria, sino que distingue la valía de alguien que sin esperar a cambio busca del bien común.

Al platicarnos sus anécdotas no muestra los resultados que se esperarían en una película de final feliz: puede que los hombres disminuyan su naturaleza violenta, pero no salven su matrimonio porque decidieron que lo mejor para la familia era terminar. O quizás la joven estudiante de Arquitectura nunca le perdone los injustificados golpes a su novio, pero en todos los casos el resultado tiene que ver con crecimiento humano y con el rescate de la sensibilidad. ¿Qué mejor final feliz?

Para pedir ayuda:

Clínica de Atención a la Violencia Familiar de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Nuevo León, teléfonos 8347-4687 ; Los Forkados, A. C., teléfonos 8393-3215 y 8308-8856.

Hombres machistas o violentos. Encuentre las diferencias Tres grandes grupos de hombres violentos

  • Los que piensan que la violencia sigue siendo un legítimo recurso a utilizar para someter a la mujer.
  • Los que ven la violencia física como una conducta inapropiada, pero que usan excusas para evitar responsabilidades por sus actos.
  • Los que rechazan la violencia, no les gusta ser vistos como machistas, no ejercen sistemáticamente la violencia física, pero practican otras formas de violencia hacia la pareja (intimidación, abuso emocional, celos…)

Algunos rasgos de hombres machistas

  • Todos los hombres machistas piensan que deben ser mujeriegos, no les preocupa su apariencia y sueñan tener “dos casas”.
  • Son personas inseguras, les afecta mucho la infidelidad de la mujer y se ofenden con el éxito profesional o económico de su pareja.
  • No se sienten responsables del control de la natalidad, no aceptan que su superior en el trabajo sea una “jefa” y le gustan las mujercitas tímidas, sumisas y totalmente dependientes de él.
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