“Yo enseño una actitud de compromiso vital con el mundo”

De WikiNoticias UANL

10 de septiembre de 2009

La maestra Coral Aguirre, Premio UANL a las Artes por su trayectoria en el campo de las artes literarias, entrelaza su actividad de escritora, con el teatro y la cátedra en las aulas de la Facultad de Filosofía y Letras.

Han sido tres años de reconocimiento para Coral Aguirre. Luego de obtener el Premio Nuevo León de Literatura 2007, y el Premio Nacional de Ensayo Alfonso Reyes 2008, la escritora argentina, nacionalizada mexicana, recibe el Premio a las Artes UANL 2009.

Un trayecto redondo el de este año. Apenas en el Festival Alfonsino 2009 presentaba el libro Las cartas sobre la mesa, premio de ensayo, así como la obra teatral La elección de Ifigenia, ambas en torno a la figura de Alfonso Reyes. Y ahora la también catedrática de la Facultad de Filosofía y Letras y de la Escuela de Teatro de la UANL recibe el reconocimiento anual a las artes.

“Me honra -dice Coral-, porque la candidatura, en este caso, la presentó la Facultad de Filosofía y Letras. Entonces, ganarlo es tener una pertenencia, pertenecer a un ámbito que me reconoce y que yo reconozco, que me da la posibilidad de existencia profesional, y al cual yo le devuelvo ese privilegio, con un premio y ambas partes nos honramos”.

Ya son alrededor de catorce años, según rememora la también dramaturga, novelista y directora, que comenzó a impartir cátedra en la facultad luego de su arribo a México, procedente de Argentina. A lo largo de ese tiempo ha visto transformarse la escuela, y ahora, entra en una etapa muy bonita, de remanso, de posibilidades de hacer cosas.

Coral apunta que se están organizando una serie de actividades con el apoyo de la Coordinación de Letras, como es un ciclo llamado “Los libros de mi vida”, en los que se han invitado a escritores de la comunidad como Gerson Gómez, Armando Alanís, Felipe Montes, con lo cual hay un trabajo de mayor vínculo con la comunidad.

Se aspira a una importante presencia de la facultad en términos artísticos, de investigación, de conexión con escritores e intelectuales en general.

A pesar de que el Premio a las Artes reconoce la trayectoria literaria de Coral, un tema poco tocado es su labor como catedrática, tanto en la licenciatura en Letras como en la Escuela de Teatro.

“Como maestra soy terrible, implacable, es decir, exijo realmente el cumplimiento orgánico de la materia. Entonces, mis alumnos en el primer momento, hasta que se van acomodando, sufren mucho conmigo. Ellos llegan a mi cátedra… y ya tengo la fama, todo mundo les dice que Coral no puedes perder el tiempo, o que Coral no te va a permitir tal cosa u otra, no te va a permitir que no presentes el trabajo, que bajes de Internet los datos, una serie de cosas. Ellos ya vienen a mi aula con esa premisa.

“Tanto en la Escuela de Teatro donde doy cátedras en las tardes, como en la facultad, donde doy las cátedras en la mañana, es difícil el primer mes, pero también es espléndido, yo me enamoro con mucha facilidad de mis alumnos, y soy muy severa con ellos, pero también creo que soy una maestra generosa en el sentido de que siempre estoy dando la posibilidad de conocer mejor el mundo”.

La escritora apunta que los estudiantes no van a la universidad a conocer datos, sino a reconocer el mundo y a criticarlo, y que la labor del maestro es ser un mediador entre ellos y el mundo.

“Yo no enseño datos, lo que yo enseño es una actitud de compromiso vital con la comunidad, con mi país, con el mundo, y a reconocer críticamente dónde estamos y cómo podemos ser mejores haciendo mejor al resto de la comunidad. Para mi enseñar es algo maravilloso Si bien me canso mucho en los inicios de semestre, es presentar en cada aula la materia, y convencer al alumno cuál es el mejor camino para tomar”.

En cuanto a su literatura, Coral apunta que está por publicar una novela. La más reciente fue Los últimos rostros, Premio Nuevo León de Literatura. Esta nueva obra, apunta, “será la mejor para mi, luego de todo lo que he escrito”.

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