¿Cómo hablamos?

De WikiNoticias UANL

31 de octubre de 2005

La interrogante de cómo hablamos, sus esencias, causas y consecuencias fueron aspectos de interés común en el XIV Congreso Internacional de la Asociación de Lingüística y Filología de América Latina (ALFAL) que reunió a dos mil participantes para promover una manifestación tan adaptable e influenciable como el lenguaje.


Observadores del comportamiento humano publicaron recientemente en Internet el significado del lenguaje gestual que usamos. Al hablar, el acto de inclinar la cabeza, por ejemplo, denota interés por parte de nuestro interlocutor; frotarse las manos muestra impaciencia, la palma de la mano abierta transmite sinceridad, franqueza e inocencia, y mirar hacia abajo es no creer en lo que se escucha.

Otras muchas gestualidades que utilizamos a diario tienen su significación y son un complemento del lenguaje oral. Toda esa capacidad exclusiva del ser humano forma parte del recurso primario con el que nos comunicamos a niveles interpersonales y desde el punto de vista antropológico y etnológico es indudable que el lenguaje articulado constituye una de las manifestaciones características que separan al hombre de los seres irracionales.

La interrogante de cómo hablamos, sus esencias, causas y consecuencias fueron aspectos de interés común en el XIV Congreso Internacional de la Asociación de Lingüística y Filología de América Latina (ALFAL) que tuvo lugar del 17 al 21 de octubre del 2005 en sedes de la UANL.

Cerca de dos mil participantes entre ponentes, moderadores y oyentes crearon un espacio a las investigaciones en ambas ciencias, interesados en documentar, describir e interpretar la complejidad lingüística latinoamericana e intercambiar experiencias para promover el desarrollo del lenguaje.

A pesar de hablar el mismo idioma, españoles, mexicanos, argentinos, nicaragüenses o cubanos podrían no entenderse al referir términos locales. Dentro de un mismo país puede llamársele de manera distinta a un objeto o acción común en diferentes regiones. Y en una misma región existen grupos que se comunican a través de códigos y maneras específicas.

La profesora Lidia Rodríguez Alfano, de la UANL, afirmó que “todos hablamos correctamente, sólo depende de lo que entendamos por hablar correctamente, algunas personas creen que todos los hablantes de una lengua debemos expresarnos igual, pero sería como pretender que todos nos vistiéramos igual. Todas las personas vamos vestidas, y lo hacemos correctamente, pero los jóvenes, por ejemplo, se visten de una manera; los patrones varían de acuerdo a edades, lugares, horarios. Así es el habla, igual que la moda. Cada grupo social asume normas que te sugieren lo correcto y lo incorrecto. El propio grupo es el que señala y rechaza lo que no considera correcto”.

El lenguaje es una necesidad, pero es además una derivación cultural donde también influyen el contexto social y determinados parámetros de las sociedades contemporáneas.

“Lo que hay que puntualizar es que el habla debe adaptarse a diferente situaciones comunicativas. Hay que saber hablar con los ‘cuates’, con los maestros, con un niño, de forma coloquial en cada caso que nos una a ese grupo. Generalmente hablamos como habla nuestra familia, nuestro grupo de amigos. Luego hablar correctamente es adaptarse a cada situación.”

Cómo hablamos es también un resultado digamos histórico. En el 2005, la población de Monterrey era cinco veces superior a la que existía hace treinta años. El desarrollo industrial y social ha provocado migraciones desde otros estados, cuyos aportes han determinado un panorama diferente lingüísticamente hablando. Y la evolución de la tecnología ayuda a conformar ese resultado.

En su conferencia “El léxico en el atlas lingüístico de México treinta años después”, el profesor Raúl Arístides Pérez Aguilar, de la Universidad de Quintana Roo, reflexionó sobre la influencia de la televisión, la cual ofreció desde su surgimiento modelos estandarizados para los hablantes. “Hoy las nuevas tecnologías hacen aumentar el bombardeo de ideología y estilos lingüísticos.”

Por su parte el uruguayo Adolfo Elizaincín, entonces secretario general de la Asociación de Lingüística y Filología de América Latina (ALFAL), destacó que los lingüistas generalmente no se ocupan del hablar correcto, sólo observan y conforman juicios teóricos de valor.

“Es una ciencia descriptiva la lengua oral. En ella tenemos dificultades muchas veces por la diversificación, pues somos 400 millones de hablantes de español en el mundo, una de las lenguas más habladas del planeta. Tal cantidad de humanos es impensable que hablen de la misma manera.

“Pero para lo escrito hay que tener algo común, si no se fragmentaría nuestro idioma. Por eso hay normas que buscan consensos determinados sobre qué es lo más correcto al escribir la lengua española.”

Y es que la importancia del español y el inglés como lenguas de ciencia y conocimiento llevó a los especialistas a preservar sus esencias, más allá de la riqueza que muestre la comunicación oral. Así lo expresó el profesor Rainer Enrique Hamel, de la Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa de México, en su ponencia “Las lenguas en el campo de las ciencias y la educación superior en América Latina”.

El lenguaje es visto como un instrumento de la capacidad cognoscitiva y afectiva del individuo, lo que indica, por ejemplo, que el conocimiento lingüístico que el niño posee depende de su conocimiento del mundo.

El habla oral, según la profesora Rodríguez Alfano, ha sufrido cambios que no son malos, por el contrario son necesarios para la adaptación de la lengua a las necesidades de los hablantes.

“No podemos decir que antes se hablara mejor que hoy, como algunos piensan. No puedes decir que se hablaba mejor en la época de Cervantes, pues entonces se hablaba según lo que se necesitaba en ese lugar, pero los cambios que ha tenido la lengua han sido necesarios para avanzar a tono con lo moderno.”

El indetenible desarrollo de la humanidad continuará y con él la evolución de nuestra manera de hablar. Las culturas persisten en su influencia hacia la comunicación pero siempre los gestos complementarios nos delatarán: comerse las uñas indicará nervios o inseguridad, las manos en la mejilla, evaluación; cruzar las piernas balanceando ligeramente el pie, reflejará aburrimiento o caminar erguido transmitirá que tiene confianza y seguridad en sí mismo. De cualquier manera seguirá siendo ésta, nuestra superioridad en el mundo de los vivos.

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